A más de un año de la pandemia del coronavirus (Covid-19), un reciente informe del Banco Mundial (BM) publicado en su portal el pasado 9 de junio, afirma que la economía mundial está en condiciones de lograr es su recuperación posterior a una recesión más sólida en 80 años, un pronóstico bastante alentador que refuerza las expectativas de crecimiento económico.

El organismo también advierte que el será desigual entre los países, ya que las principales economías parecen estar listas para registrar un fuerte crecimiento, mientras que otras en desarrollo están rezagadas. Con esa salvedad, asegura que el crecimiento mundial se acelerará en un 5,6 % este año, debido en gran medida a la fortaleza de las principales economías como Estados Unidos y China.

Con resultados preliminares del Producto Interno Bruto (PIB) boliviano al primer cuatrimestre del año (5,3%), hay suficiente respaldo como para ubicar a Bolivia en el espectro de economías que este año finalizarán con resultados positivos. De hecho, una evaluación de analistas que evaluaron la performance económica proyectan un crecimiento superior a la meta del 4,3% establecida en la Ley del Presupuesto General del Estado (PGE), inclusive algunos se animan a plantear por encima del 5%, concordante con otras previsiones de organismos internacionales.

En el análisis del BM, pese al repunte de este año, se espera que el nivel del PIB mundial en 2021 será un 3,2 % por debajo de las previsiones anteriores a la pandemia, y se anticipa que el PIB per cápita entre muchos mercados emergentes y economías en desarrollo se mantendrá por debajo de los niveles máximos previos a la Covid-19 durante un periodo extenso.

Además, el documento establece que, a medida que sigan apareciendo nuevos brotes de la pandemia, esta marcará el rumbo de la actividad económica mundial. Este es un factor de riesgo que también fue considerado por las autoridades del sector económico en Bolivia y seguramente en otros países de la región porque en la actualidad todas las actividades en general son subyacentes a la pandemia del coronavirus.

Respecto a las causas del crecimiento global, el BM apunta a las dos mayores potencias económicas mundiales. Se espera que Estados Unidos y China contribuyan cada uno con aproximadamente una cuarta parte del crecimiento mundial en 2021. Acerca de la economía estadounidense, la evaluación asegura que se ha visto reforzada por un apoyo fiscal a gran escala; se espera que la vacunación se generalice a mediados de 2021, y que el crecimiento alcance el 6,8 % este año, el ritmo más rápido desde 1984. En tanto, se proyecta que la economía china —que no se contrajo el año pasado— crecerá un sólido 8,5 % y que se moderará a medida que el país se concentra en reducir los riesgos para la estabilidad financiera.

Una de cal y otra de arena, así es como el organismo financiero presenta su evaluación cuando se refiere a los mercados o a los grupos de países que presentan esa dicotomía. En ese sentido, se anticipa que los mercados emergentes y las economías en desarrollo se expandirán un 6 % este año, impulsados por el aumento de la demanda externa y de los precios de los productos básicos. Sin embargo, la recuperación de muchos países se ve limitada por el resurgimiento de casos de Covid 19, la vacunación desigual y el retiro parcial de las medidas gubernamentales de apoyo económico.

Respecto a las economías de ingreso bajo, donde la vacunación se ha retrasado, el BM menciona que el crecimiento se revisó a la baja, y se espera que será de un 2,9 %. Si no se considera la contracción del año pasado, este sería el ritmo de expansión más lento en dos décadas

Para el BM, las perspectivas están sujetas a una incertidumbre considerable porque una pandemia más persistente, una ola de quiebras de empresas, tensiones financieras o incluso el malestar social podrían desbaratar el proceso de recuperación. Al mismo tiempo, señala el documento, un éxito más rápido en la erradicación de la Covid-19 y mayores efectos secundarios del crecimiento de las economías avanzadas podrían generar un crecimiento mundial más vigoroso.

No cabe duda que el año de inflexión también acumuló algunas necesidades en el mundo, prueba de ello es que se incrementó la demanda en genera tanto en Norteamérica, la región europea y Asia, donde se encuentran los países industrializados y China, donde no hubo decremento económico. A Bolivia le conviene que la recuperación paulatina de la economía mundial porque también dinamizará la región, principalmente Brasil y Argentina, que son sus principales socios comerciales.

Al margen de la visión teórica y filosófica del BM, que justifica el orden establecido y promueve la eternización del capitalismo en crisis, sus evaluaciones e informes sobre el curso de la economía contienen datos interesantes y confiables sobre el contexto internacional y sirven para el análisis de la actual coyuntura y las perspectivas a nivel global.