Frontis del cemeneterio de Punata donde fue enterrado una persona que falleció por coronavirus. (Foto: Municipio de Punata)

Veiska Soto / Bolivia Digital

Después de dos días del fallecimiento de un portador de coronavirus en Tajamar, una comunidad del municipio de Punata, la Alcaldía de esa región valluna declaró alerta sanitaria en toda la jurisdicción y dispuso que ningún poblador debe salir de su casa.

La medida, que también cerró los accesos de la jurisdicción municipal, se dio luego de que la persona afectada por el virus fuera enterrada tras unas exequias en las que participaron 40 personas, vulnerando los protocolos de distanciamiento social y aislamiento.

La disposición señala que desde las 00.00 del lunes 6 hasta el 12 de abril se cierran supermercados, centros de abasto, minimercados, tiendas de barrio, entidades financieras, por lo que ningún ciudadano podrá salir de su domicilio, salvo por emergencias de salud.

La ley municipal establece que recién a partir del 13 de abril se abastecerá de productos de la canasta familiar a los habitantes de Punata a través de mercados móviles.

Las autoridades en ese municipio se informaron del deceso por el informe oficial brindado por el ministro de Salud, Aníbal Cruz, la noche del sábado.

El diario Opinión de Cochabamba dio cuenta de que el paciente fue trasladado desde la Caja Nacional de Salud a su comunidad, donde unas 40 personas asistieron al velorio y entierro realizado sin cumplir con el protocolo para el tratamiento de cadáveres con coronavirus.

Por precauciones de bioseguridad, los cuerpos de las personas que fallecieron por coronavirus no deben ser velados; deben ser enterrados en bolsas de bioseguridad y no más de 10 personas pueden asistir a la exhumación o cremación del cuerpo.