Por: Ramón Rocha Monroy/

La filosofía es un problema grave. Ser filósofo es problematizarlo todo, pero sobre todo no decir que algo ha sido superado por la historia.

Por ejemplo, hay filósofos para quienes solo se registra un solo problema: el ser y la nada. Dirán algunos que hace mucho tiempo el ser ha superado a la nada, que la nada no existe. Pero ¿será?

Problemas nuestros: el mandato de Evo Morales vino acompañado de una agenda precisa; el movimiento popular quería otra Constitución. Incluso Boaventura dos Santos indicó que convocar a una Constituyente era un grave error político: primero debió hacerse obras y más tarde convocar a dicha Asamblea, que no fue una taza de leche, porque todas, todas las capitalizadas movieron a Sucre a sus asesores para que hicieran fracasar la Constituyente. Por eso la nueva Constitución fue pactada en el Congreso y no es sino una pálida muestra de las conquistas que contenía el proyecto original. Pero había que cumplir la agenda popular.

La sentencia a Añez ha despertado el celo de la oposición, que prepara marchas. Pero ¿qué podía hacer un gobierno como el de Luis Arce sino cumplir el deseo de justicia del movimiento popular que votó por él? ¿Qué hubiera hecho este gobierno si la justicia declaraba inocente a Añez? ¿No hubiera potenciado las marchas de los familiares de Senkata y Sacaba, las marchas de Evo y las del MAS que exigían justicia? Hay que saber ponerse en los zapatos del otro.

Ser filósofo es problematizarlo todo, por ejemplo, que nuestra educación en todos sus ciclos esté formulada según un modelo eurocéntrico. Hay entre nosotros gente que se llena la boca con nombres de pensadores occidentales que no saben pronunciar y, sin embargo, estos pensadores hablaron maravillas de Occidente, pero nada de las colonias. Nos ningunearon, aun hoy.

¿Qué dice Zavaleta? En 1971, cuando hacía un alto en Sabaya escribe: Inicio la lectura de Althusser… ¿Althusser? ¿No es un filósofo francés? Claro, él remozó el marxismo, también una posición eurocéntrica, pero no dijo nada del 80% del planeta, es decir, el mundo colonial.

Ser filósofo es aburrirse de usar desde niño un solo planisferio. ¿No habrá otros? Hay uno que usan los chinos. China quiere decir: centro del mundo; por tanto, el océano Pacífico, que tiene a su derecha la gran costa de Sudamérica. ¿Qué hizo que nosotros usáramos el viejo planisferio, que pone en el centro al Atlántico y no al Pacífico? Este es un problema no superado ni en sueños; ni siquiera con el paso de la historia.