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“Porque Dios es grande no nos pasó algo peor, sólo fueron dos percances, uno de ida y otro de vuelta, antes y después del partido contra Real Potosí”, dijo el técnico de Real Tomayapo, Álvaro Peña, sobre los momentos de angustia que vivieron en el viaje a la Villa Imperial.

El entrenador del equipo chapaco calificó el hecho como “una anécdota de ida y vuelta”, y espera que nunca más se vuelva a repetir, aunque en la vida todo puede pasar.

Antes del partido contra Real Potosí, el equipo de Real Tomayapo se concentró en la población de Camargo distante a 184,7 kilómetros de la Villa Imperial.

“Nos concentramos en Camargo  porque estaba cerca de Potosí, entrenamos el viernes y sábado en una cancha muy linda. El domingo en la mañana, a eso de las 09.00, partimos hacia la ciudad con seis horas de anticipación al cotejo tomando en cuenta que el viaje demora tres horas, pero para desgracia nuestra a unos 50 kilómetros de Potosí se recalentó el motor del bus y ahí nos quedamos”, dijo Peña.

Comentó que esperaron que el chofer y su ayudante puedan solucionar el desperfecto mecánico, no lo lograron y cerca de las 12.00 los jugadores comenzaron a bajar y buscar otro tipo de transporte para llegar al partido que estaba programado para las 15.00.

“A medida que pasaba el tiempo y de acuerdo con la capacidad de las movilidades que encontrábamos se fueron yendo de a tres, cinco, siete jugadores; yo, algunos futbolistas, la presidenta y su esposo fuimos los últimos en agarrar una volqueta en la que llegamos minutos antes del partido. Fue algo anecdótico, pero no había otra”, añadió.

La historia no finaliza ahí. Después de la derrota por la mínima diferencia (0-1), el equipo cenó y tomó otro bus para retornar a Tarija, también por vía terrestre.

“Esto es como para no creer. A 30 kilómetros de Tarija se le acabó el combustible (diésel) a la flota y se plantó. No se podía mover para nada. Tuvimos que llamar móviles para que nos trasladen en grupos de cuatro a cinco jugadores hasta la ciudad. El último grupo llegó a las cuatro de la madrugada a Tarija y a las 11 de la mañana de este lunes para hacer una reactivación física”, agregó sonriente.

Anticipó que no tomarán ninguna medida contra los choferes porque ellos no son los responsables de este tipo de hechos que le puede pasar a cualquier persona.

“Son anécdotas que pasan y no incidieron en el resultado del partido contra Real Potosí ni en los jugadores, no es excusa y tampoco justifico el resultado. Sé que nosotros jugamos mucho mejor, hicimos debutar a cuatro chicos, jugué con tres Sub-20 y eso me llena de satisfacción, porque son chicos con mucha personalidad y futuro”, resaltó.

Otro hecho que destacó es que presentó en la cancha a siete jugadores tarijeños y cuatro de ellos menores de 20 años. “Es un trabajo que lo hago mirando el futuro y para la Selección, porque ningún técnico en el fútbol boliviano va a jugar con tres Sub-20. Ya lo hicimos con Pepe (su hermano) en Real Santa Cruz con buenos resultados”, puntualizó.

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