• Frank Ibañez/

De acuerdo con un informe técnico preliminar elaborado por la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) Regional Potosí, se prevé una inversión cercana a Bs 46,5 millones para el proyecto de rellenado de los hundimientos del Cerro Rico de Potosí.

El informe detalla que los costos mayores tienen que ver con el relleno seco, Bs 38,2 millones; mitigación del impacto ambiental, Bs 3,8 millones, y material de relleno, Bs 3,4 millones.

Otras actividades complementarias que requiere el trabajo de relleno y con costos significativos tienen que ver con la limpieza general de la obra, Bs 210 mil; mantenimiento de caminos, Bs 70 mil, y banco de préstamos, Bs 724 mil, precisa el documento técnico.

En mayo, el gerente regional de Comibol Potosí, Ramil Silvestre, hizo entrega de la propuesta de relleno seco de los hundimientos del Cerro Rico a la presidenta del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Roxana Graz, para que la estudie y plantee observaciones destinadas a enriquecer la propuesta, que no es definitiva, sino preliminar y está sujeta a modificaciones.

El documento deja establecido que hasta la fecha se han realizado diferentes estudios técnicos orientados a preservar y garantizar la estabilidad de la montaña de plata.

Trabajadores realizan tareas de movimiento de tierras en lugares de hundimientos.

Ranil Silvestre, gerente de la Comibol Regional Potosí, señaló que existen cinco zonas de alto riego de las cuales la que genera mayor preocupación es la región de la cúspide del Cerro Rico.

Silvestre recordó que existe un Comité Interinstitucional que está conformado por 14 instituciones de profesionales, académicos, sindicales, sociales y cívicas que tienen responsabilidades compartidas destinadas a fiscalizar y coadyuvar en la búsqueda de soluciones que contribuyan a la preservación del Sumac Orcko.

El informe también detalla los tipos de relleno que están considerados como opciones para manejar en el Cerro de Potosí y menciona cuatro: convencional seco o detrítico (formado o compuesto por fragmentos), hidráulico (sólidos mezclados en un líquido, de pasta y el compuesto.

Por ahora, el relleno seco es considerado el más apto para las labores que se piensa encarar en el lugar, pero nada es definitivo, todo está sujeto a consideraciones adicionales que serán abordadas en su momento.

El relleno seco también identificado como Dry Fill corresponde a un material que no contiene agua, es decir, es un método detrítico de los procesos de lixiviación (extracción de la materia soluble de una mezcla mediante un disolvente líquido).

Un hundimiento en la cúspide del Cerro Rico.

Este método puede utilizar materiales variados, entre los que destacan, por ejemplo, el desmonte que produce la actividad minera, grava natural de río, ripios y productos que provienen de lixiviación.

Trabajos de relleno en un sector del Cerro Rico.

Se destaca que el relleno seco además es económico, ya que no requiere aditivos porque el uso es simple, ya que se utiliza volquetas para vaciar el material necesario.

En este marco, el gerente aclaró que la institución presentó también otro estudio que especifica la existencia de 133 hundimientos en el Cerro Rico de Potosí, de los cuales 41 fueron declarados como microderrumbes.

“La información fue recabada mediante un censo sobre la cantidad y la gravedad de los hundimientos que existen en el Cerro durante la gestión 2021 e inicios de 2022”, manifestó Silvestre.

El informe determinó que al menos 12 hundimientos son declarados de gran magnitud, ya que tienen dimensiones de 30 a 50 metros de ancho por aproximadamente 50 a 70 metros de profundidad.

Hasta ahora fueron intervenidos 11 hundimientos con relleno seco en el Cerro Rico y en las próximas semanas se espera hacer lo mismo en las fallas consideradas de importancia estratégica para preservar la estructura geológica del Cerro, explicó.

Los derrumbes están socavando la forma piramidal que tiene el cerro, razón por la cual la Comibol Potosí hizo una propuesta de relleno seco para mitigar los problemas y preservar la morfología original que tiene la montaña.

Según el gerente regional, la prioridad de utilizar el relleno seco para resolver los hundimientos estará en función de la afectación que sufre actualmente, la forma cónica del Cerro Rico.

En este sentido, una vez tomada la decisión para intervenir, habrá que establecer adicionalmente estudios geológicos complementarios para hallar soluciones integrales al problema de estabilidad de suelos en la montaña que generan los hundimientos, el tema es resolver un problema añejo para la capital, el departamento y el país, comentó la máxima autoridad regional de Comibol.

La explotación minera en el Cerro Rico —por más de 450 años— ha provocado una situación de riesgo por las diversas bocaminas que pueden llevar al colapso del macizo de plata.

La Comibol está encarando desde hace años emprendimientos para paliar esta situación y para este fin ha convocado a gran parte de los sectores, instituciones y organizaciones interesadas para de manera conjunta plantear soluciones que permitan evitar el colapso de este patrimonio nacional.

Plantean cordón de seguridad sobre la cota 4.400

La comisión técnica interinstitucional planteó la implementación de un cordón de seguridad de al menos 100 metros sobre la cota 4.400 para detener la degradación geológica del Cerro Rico y resguardar, en paralelo, la integridad física de los mineros cooperativistas que explotan metales en los límites permitidos por ley en la montaña de plata.

La iniciativa fue presentada por el ingeniero geólogo Richard Sanabria, titular asignado a la comisión por la Federación de Cooperativas Mineras de Potosí-sector Édgar Huallpa.

La propuesta fue presentada ante los representantes de la Comibol regional Potosí, el Comité Cívico Potosinista (Comcipo), la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF) y la Gobernación de Potosí.

A su vez, esta iniciativa tendrá que ser consensuada con los mineros para precisar el área que será establecida y los objetivos estratégicos que buscará alcanzar a corto, mediano y largo plazo.

“Lanzado el desafío técnico, los ingenieros en minas y geología estructural que forman parte de la comisión interinstitucional comenzaron a evaluar cómo y bajo qué condiciones podría activarse el área de seguridad que en el fondo pretende hallar respuestas estructurales a los problemas geológicos que tiene el Cerro Rico”, manifestó Sanabria.

Comentó que el plan fue puesto en marcha en 2019 a iniciativa de Fedecomin, durante un encuentro que promovió para evaluar la explotación de óxidos de plata en la cúspide del Cerro Rico, con el fin de establecer cómo la actividad minera estaba contribuyendo a degradar geológicamente a la montaña.

Varias cooperativas aceptaron acogerse al cordón de seguridad para resguardar la vida de sus miembros y contribuir a preservar la estructura geológica del Cerro Rico, aseguró Sanabria.

“Algunas aceptaron, pero la más grandes, por ejemplo, la sección Caracoles de la Cooperativa Unificada, hizo caso omiso”, apuntó.

Un primer objetivo, complementó Sanabria, será por ejemplo entregar a cada cooperativa que está cerca de la cúspide un radio de seguridad para que pueda alejar la explotación minera de la zona y contribuir a que abandone el sitio, paulatinamente, ya que será considerado zona roja minera.