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AFP/ Bolivia – Edición impresa

Son sombras que erran silenciosas y en pequeños grupos por los pasillos de la Universidad Politécnica de Hong Kong, donde un número indeterminado de manifestantes prodemocracia se mantienen atrincherados.

Todos los edificios muestran las señales de la batalla del  fin de semana, la más violenta desde el inicio de las protestas en junio.

Los manifestantes que controlan esta “fortaleza” de ladrillos cuyas torres dominan la península de Kowloon son casi invisibles.

“La Policía dice que somos unos 100. No queremos dar números pero somos muchos más”, dice un manifestante enmascarado que se presenta como ‘Mike’. Es imposible saber si exagera o no.

Al mismo tiempo, se sabe que centenares de manifestantes huyeron de la universidad en los últimos días y la mayoría fue detenida.

“Estamos escondidos”, dice ‘Mike’. “Yo solo he venido a recoger algo de comida y me voy a esconder otra vez”, agrega.

Los periodistas parecen ser más numerosos que manifestantes en los pasillos de la universidad. Los atrincherados circulan en pequeños grupos de tres, cuatro o cinco personas. El objetivo es repartir “las fuerzas” en caso de asalto policial.

El vacío reinante y el silencio del campus resultan casi irreales en esta gran ciudad de casi 7,5 millones de habitantes.