Marcos Rodríguez, vicepresidente de la Federación. (Foto: Prensa FBF)

La Paz / Bolivia Deportes

El vicepresidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Marcos Rodríguez, que fue detenido por la Policía el sábado por incumplimiento a las restricciones de la cuarentena, ya retornó a su casa, pero dijo que la denuncia tiene un carácter político para hacerle daño a él y a su familia.

El dirigente negó que en su domicilio hayan estado consumiendo bebidas alcohólicas esa noche. Explicó más bien que con sus hermanos estaban envasando vívires para ayudar a la gente más necesitada.

En la conferencia de prensa que ofreció después de salir de la Felcc, dijo que los efectivos del orden que ingresaron a su casa no cumplieron con las normas establecidas en esta cuarentena para evitar el contagio y la propagación del Covid-19.

“Hablan de precautelar la salud pública, pero ningún policía contaba ese día con gel ni con barbijo cuando invadieron mi domicilio”, comentó.

Agradeció a Dios por permitirle reencontrarse con sus seres queridos y a las personas y amigos que rezaron por él.

Finalmente, señaló que no guarda rencor contra ninguna de las personas que le hicieron daño. “A la gente que está detrás de todo esto que Dios las perdone”, puntualizó.