Una bolsa que contiene plasma es manipulada por personal de salud. Foto: BBC Mundo

Gabriela Ramos/Bolivia Digital

El Ministerio de Salud, a través del Programa Nacional de Sangre, lleva adelante una investigación científica sobre el plasma de convalecientes como tratamiento para pacientes con coronavirus (COVID-19). La pesquisa ingresó a su segunda fase y se realizará esta semana en La Paz, luego de que se culminó una prueba piloto en Cochabamba.

“Hemos hecho una prueba piloto en Cochabamba, con un donador que se curó del COVID-19. Esta semana empezamos la segunda fase en La Paz, con tres donadores, expacientes, cuya sangre será transferida a pacientes con coronavirus desde la próxima semana”, explicó el director del Programa Nacional de Sangre, el hematólogo Ignacio Alurralde.

La autoridad explicó que el objetivo de la investigación es establecer de manera científica si el plasma de convaleciente es efectivo como posible tratamiento para el coronavirus y en qué estadio de la enfermedad rinde mejores resultados. Además, se definirá cual es la concentración ideal de anticuerpos contra el coronavirus, que se desarrollá de manera natural en las personas que superaron el virus.

Actualmente no existe un tratamiento definido para el coronavirus, pues, como se trata de una enfermedad nueva, no hay un tratamiento certificado y todos los posibles medicamentos o terapias recomendadas se basan en las experiencias de los médicos en todo el mundo, que fueron evaluando métodos para la atención de los enfermos, según los efectos y síntomas que iban advirtiendo en ellos.

Ya se reportaron experiencias del tratamiento en otros países, pero Bolivia pretende hacer una investigación de largo aliento, cuyos resultados estarán listos en un plazo de seis meses o hasta que la pandemia culmine, pues se realizarán comparaciones y cruce de información con otros países, señaló Alurralde.

La investigación se basa en el precepto de que el mismo cuerpo desarrolla anticuerpos que son capaces de proteger al organismo y hacer frente al coronavirus una vez que la persona superó la enfermedad. En cambio, los antivirales que se fueron investigando, como el remdesivir o medicamentos como la hipoxicloroquina, logran destruir al virus en las pruebas de laboratorio, pero no reaccionan de la misma forma cuando ingresan al cuerpo del paciente, además que no tienen los mismos resultados en cada país.  

La investigación

El proyecto boliviano prevé que el plasma de convaleciente se extraiga en los bancos de sangre de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, que cuentan con un equipo de aféresis, que es capaz de extraer solo el plasma y devolver el resto de los elementos que conforman la sangre del donante.

Los expacientes que ceden su sangre para esta pesquisa deben reunir una serie de requisitos estrictos: haber sido dados de alta con dos pruebas negativas consecutivas para el coronavirus; haber superado la enfermedad hace dos semanas o un mes, preferiblemente.

Tampoco deben tener enfermedades de base, deben ser mayores de 18 años, no tener tatuajes y no haber donado sangre para transfusiones en demasiadas ocasiones. Las mujeres que tuvieron varios hijos también están excluidas porque su sangre posee características que podrían causar un trastorno que provoca un edema pulmonar en los receptores.

Sangre extraída de un donador
Foto: Internet

Una vez con el plasma en mano, los profesionales hematólogos de los bancos de sangre proceden a medir la concentración de anticuerpos contra el coronavirus. El ideal mínimo es de 1 en 160 para que esa muestra sea considerada para dosificarla a los pacientes que serán tratados.

El Director del Programa Nacional de Sangre aseguró que el plasma también es objeto de análisis para descartar presencia de enfermedades transmitidas por transfusión como el VIH, chagas, hepatitis, sífilis y otros.

El plasma extraído a cada donador es dividido en tres partes, cada una de 200 centímetros cúbicos (cc) que será dosificado a tres pacientes.

El Banco Nacional de Sangre, en coordinación con los hospitales COVID-19, establece que pacientes recibirán el plasma, a requerimiento de estos nosocomios. De acuerdo con el protocolo de tratamiento, cada receptor firma un consentimiento en el que conoce todos los detalles, efectos y beneficio que de esta terapia y acepta someterse a ella, al igual que un familiar.

En la fase piloto, desarollada en Cochabamba, se transfirió el líquido esencial a tres pacientes: dos que estaban internados en el hospital Viedma y uno del Beni. De estos dos pacientes se encuentran en buen estado, mientras que otro no pudo superar la enfermedad, ya que estaba muy deteriorado cuando recibió la terapia.

Es por esto que se definió que los pacientes seleccionados estén en tres tipos de estadío: al inicio de los síntomas, cuando ya se presentó daño pulmonar y cuando el paciente ingresa a cuidados compasivos, es decir ya no queda nada que hacer para salvarlo.

De esta manera se medirá los efectos del plasma, para establecer el momento exacto en que es bueno dosificar el tratamiento para obtener los mejores resultados.

“Estamos en una pandemia y es como una guerra, tenemos que atacar al enemigo por algún lado, por donde tenga mayor flaqueza”, afirmó.

La segunda fase beneficiará a nueve pacientes y los resultados se perfilarán en un tiempo no menor a un mes, para luego desarrollar otras fases de la pesquisa, informó el director del Banco Nacional de Sangre.

El hematólogo Ignacio Alurralde, director del Programa Nacional de Sangre.
Foto: Facebook ATB

Alcance nacional

Alurralde señaló que la proyección de esta investigación es que la extracción del plasma de convaleciente se desarrolle en todos los departamentos del país. Las regiones que no tengan el equipo de aféresis pueden desarrollar la extracción de manera manual, mediante centrifugación refrigerada, aunque este método garantiza sólo la cantidad de plasma suficiente para tratar a un paciente.  

Además del sistema público, la Caja Nacional de Salud (CNS) también desarrolla el tratamiento para atender a sus pacientes. El supervisor de hospitales de la regional La Paz, Juan Choque informó que ya cuentan con cuatro donadores, y el proceso de extracción, medición y dosificación inicia esta semana.

“Esta es una terapia que se está probando en muchos países del mundo y queremos establecer sus ventajas, ya tenemos experiencias exitosas con la terapia inmunomoduladora y consideramos que si los pacientes desarrollan los anticuerpos necesarios pueden ayudar a otros que están graves, para que puedan superar la enfermedad”, destacó el galeno.

El director del Programa Nacional de Sangre advirtió que sólo los bancos de sangre certificados en el país pueden participar en la producción de plasma de convaleciente.

El proyecto de investigación fue iniciado por el Ministerio de Salud en marzo y el protocolo de atención se aprobó mediante resolución ministerial el 15 de abril. Los colegios médicos, de hematólogos y de intensivistas colaboraron con el diseño de la modalidad de terapia y coordinan las fases de su aplicación.