El departamento más pujante y con mayor vocación de progreso durante los últimos cincuenta años es parte fundamental de la bolivianidad y es el crisol de la nacionalidad, pues en sus ubérrimas tierras se encuentran asentados bolivianos procedentes de los cuatro puntos cardinales, de todas las regiones del país y de los distintos pueblos, que han sido los artífices de la construcción de lo que hoy es Santa Cruz.

Santa Cruz lleva consigo la importante responsabilidad de convertirse en el faro, en la guía de toda la patria, puesto que en ella nos sentimos identificados todos los bolivianos de los llanos, del valle y del altiplano, y sus éxitos, su desarrollo y su pujanza no solo que nos regocijan, sino que nos hacen sentir parte de esa región.

Lo que debemos tener claro es que Santa Cruz, su cosmopolita capital, sus quince provincias y sus cincuenta y seis municipios, está plenamente integrada al siglo XXI, es parte fundamental de esta nueva Bolivia plurinacional, digna y soberana. Santa Cruz es de todos los cruceños y de todos los bolivianos.

Hay aún grupos, cada vez más reducidos, que piensan que Santa Cruz es su hacienda y que pueden hacer lo que les dé la gana y que sus pobladores son parte de su hacienda y que deben hacer lo que a ellos se les ocurra, lo que les dé la gana y que quieren aislar a este departamento del resto del país, aquellos que manejaron a su antojo esta tierra y sus instituciones durante las dictaduras militares y los periodos neoliberales y que no entienden, no comprenden y no aceptan que se acabaron sus privilegios.

Como afirmó el presidente Luis Arce Catacora, “el pueblo no tiene dueños ni patrones”, el pueblo cruceño es el artífice y el dueño de su destino y con seguridad sabrá poner en su lugar a esos pequeños grupos que solo piensan en su bienestar, en sus intereses personales, en desmedro de los de la mayoría de cruceños y no cruceños que trabajan por un presente y futuro mejor.

Desde el Gobierno nacional se ha anunciado en los últimos días cuando menos un medio centenar de megaobras en todo el departamento, construcción de hospitales, de centros educativos, de infraestructura caminera, agua y riego, energía y muchos otros más, así como también se han entregado, en los últimos días, diversidad de obras ya ejecutadas por el Gobierno nacional, todas destinadas a hacer de Santa Cruz esa región que desean no solo los cruceños, sino todos los bolivianos, en contraposición de quienes solo quieren sembrar odio, violencia y discriminación en esa tierra y no hacen absolutamente nada para el bienestar de su gente y progreso del departamento.

Una de las muestras más importantes del trabajo del gobierno encabezado por Luis Arce y David Choquehuanca en beneficio de Santa Cruz y los cruceños es la entrega del Centro de Medicina Nuclear y Tratamiento del Cáncer, en la zona de Pampa de la Isla, en atención a una de las mayores demandas que es la salud y principalmente la relacionada con esta enfermedad que además de significar en su tratamiento elevados costos conlleva un alto riesgo de mortalidad y, por tanto, de dolor para las familias. Este centro pone a Santa Cruz a la altura de las grandes capitales del mundo en materia de salud.

Santa Cruz puede más gracias a la fuerza, al trabajo y al patriotismo de su gente, bolivianos cien por ciento. Santa Cruz es un presente radiante y es un futuro promisorio que debe llenarnos de optimismo y esperanza. ¡Viva Santa Cruz!