Wilson Santamaría, viceministro de Seguridad Ciudadana. (Foto: Ministerio de Comunicación).

Fernando del Carpio / Bolivia Digital

La violenta expulsión de los policías de Shinahota, el jueves en la noche, fue condenada este viernes por el viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría, quien explicó que ingresaron para proteger a la población, que iba a cobrar los bonos aprobados por el Gobierno por la emergencia sanitaria.

El sistema bancario de esa población del trópico de Cochabamba fue habilitado para realizar el pago del Bono Familia, así como la Canasta Familiar, y próximamente el Bono Universal, dijo.

Santamaría indicó que la presencia policial, desde el miércoles, estaba dirigida a evitar «cualquier tipo de acción delincuencial».

En tanto que el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, responsabilizó de esos hechos al expresidente Evo Morales, dirigente de los cocaleros del Chapare y del Movimiento al Socialismo (MAS), que gobernó durante 14 años y lidera la oposición al gobierno de la presidenta Jeanine Áñez, quien asumió constitucionalmente el 12 de noviembre de 2019, tras la dimisión de Morales el 10 de ese mes.

«Morales está detrás de los delincuentes políticos», dijo Murillo y añadió que los responsables serán identificados y llevados a la justicia ordinaria.

Por su parte, el titular de Defensa, Fernando López, al repudiar lo sucedido, sostuvo que «las Fuerzas Armadas hoy más que nunca permanecerán en el Chapare».

Ante esos hechos y por razones de seguridad, la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) dispuso el cierre de todas las agencias del Chapare, desde este viernes, hasta nuevo aviso.

Esa decisión hizo que los beneficiarios de los bonos rechacen las acciones de los dirigentes cocaleros del MAS, que se oponen a la presencia policial desde noviembre del año pasado en el Chapare, perjudicando a las familias que necesitan esos recursos económicos ante la emergencia del coronavirus.