Foto: RRSS

.Redacción central/

El escándalo internacional que se está desarrollando en Australia con Novak Djokovic, como protagonista principal, tiene múltiples vertientes de análisis. El número 1 del ranking mundial ingresó al país organizador del primer Grand Slam de la temporada sin el calendario de vacunación contra el coronavirus estipulado, tras recibir una exención médica desde el ente tenístico, pero luego que puso un pie en el aeropuerto de Melbourne se desató una historia sin precedentes que tendrá su desenlace en las próximas 24 horas.

Luego de una extensa detención en un hotel de migrantes y un juicio que le permitió permanecer en Australia con el fin de entrenarse para el torneo, el ministro de Inmigración, Alex Hawke, canceló ayer nuevamente el visado del tenista número uno del mundo alegando “asuntos de salud y orden público”, lo que desató una audiencia de urgencia durante la noche australiana del viernes entre los representantes de Nole y las autoridades locales que esclareció los pasos a seguir.

Djokovic está actualmente recluido en una “dirección residencial”, pero será detenido en las próximas horas después de la entrevista que deberá afrontar con los funcionarios de migraciones hoy, según detalló el juez Anthony Kelly que comandó la última audiencia.

Más allá de que no hubo detalles sobre el lugar de detención teniendo en cuenta las distintas quejas que presentó su círculo por el hotel de migrantes en el que fue aislado, Nole podrá estar acompañado de sus abogados durante todo el tramo ya que el caso podría tener su último campanazo, a horas del inicio del cuadro principal del Australian Open que debería emparejar contra su compatriota Miomir Kecmanovic.

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