El director del Sedes cruceño explica el procedimiento. Foto Gobernación de Santa Cruz

Ericka Ibarguen

Ya se tiene listo el protocolo para el manejo y disposición de cadáveres a causa del coronavirus, en el que se recomienda -para verlos- restringir el acceso de la familia a los más próximos o cercanos, explicó el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Marcelo Ríos.
La autoridad manifestó que se debe evitar estrictamente el contacto físico con el cadáver (no tocarlo), ni con las superficies del embalaje u otros enseres del entorno, ya que podrían estar contaminados.
Parte del protocolo es que quienes se aproximen deben tomar las precauciones de transmisión por contacto y gotas (bata, guantes, barbijo quirúrgico).
La autoridad explicó que es importante informar al personal de la funeraria la condición del cadáver con relación al COVID-19, para que apliquen las medidas de protección recomendadas. Aclaró que no se recomienda el embalsamiento y que los difuntos por coronavirus pueden ser enterrados o cremados.

Tras la correcta introducción del cadáver y desinfección del embalaje, su manipulación en el ataúd que la contenga no supone riesgos.
En caso de que la familia quiera ofrecer una misa, esta se debe realizar con una distancia apropiada y evitar el contacto con el féretro; esta determinación fue aprobada por el Arzobispado y consensuada con las autoridades, según Ríos.