La población en la fila para trámites personales. (Foto: Archivo)

• Ángela Márquez

El viceministro de Defensa de los Derechos del Usuario y Consumidor, Jorge Silva, participó ayer en una inspección al Servicio de Registro Cívico (Serecí), para corroborar la atención que la institución y sus trabajadores brindan a los mayores de 60 años.

La población de la tercera edad está respaldada por la Ley General de las Personas Adultas Mayores, del 1 de mayo de 2013, que garantiza sus derechos y el trato preferencial, por lo que debe ser atendida de manera rápida.

“El control en la fila tiene que ser permanente para identificar a las personas de la tercera edad, y habilitar un espacio para que no estén de pie y estén sentados y puedan recibir la atención de forma preferente, como establece la norma, tenemos que construir la cultura del buen trato, del respeto de la solidaridad a nuestros abuelos y abuelas”, dijo Silva.

El Viceministro evidenció que había una persona mayor de 60 años que hacía fila unos 20 minutos, por lo que exigió que sea tratada con preferencia y la invitó a pasar al ambiente para que los trabajadores del lugar lo atendieran. El responsable indicó que por la falta de personal algunas veces no pueden controlar las filas e identificarlos.

El funcionario garantizó que esa institución cumple con el trato preferencial a los adultos, mujeres embarazadas y personas con niños menores de dos años.

“Hemos podido constatar que en el Serecí hay un trato preferente a las personas de la tercera edad, sin embargo encontramos algunos en la fila y hemos realizado la recomendación correspondiente. Vamos a seguir el trabajo en otras instituciones”, indicó la autoridad.

Explicó que visitó esa entidad debido a denuncias de ciudadanos quienes esperaron un par de horas para obtener los documentos que necesitaban, sufriendo un supuesto maltrato.

Silva pidió que se construya una cultura del buen trato, respeto y solidaridad para los abuelos y abuelas, ya que en un futuro todas las personas llegarán a ser como ellos y también podrían ser víctimas de maltratos, como ocurre algunas veces en servicios de atención al cliente.