Tres partidos políticos estuvieron históricamente vinculados al narcotráfico: ADN, MIR y MNR.

• Redacción Central /

Siete episodios escandalosos para el país, como el caso “Narcoavión”, el asesinato del científico Noél Kempff Mercado, “Narcovínculos” y la reciente detención del sobrino de la exsenadora Jeanine Añez, con un cargamento de droga en Brasil, dejaron en evidencia los vínculos del narcotráfico con políticos de la derecha boliviana, de los cuales obtienen protección y ayuda para desarrollar sus actividades ilícitas.

El analista Gabriel Villalba, observó que al hacer una revisión de la historia, los gobiernos de la derecha neoliberal siempre estuvieron vinculados al narcotráfico, y en estos periodos se conocieron los casos más escandalosos sobre el tráfico de drogas en territorio nacional.

En ese sentido, manifestó que existe una alianza tácita entre la derecha y el narcotráfico, toda vez que este es un negocio lucrativo para sus intereses de enriquecimiento. 

“La derecha no tiene moral para hablar de narcotráfico, porque la riqueza que ellos generaron y gozan, fue producida gracias a la administración del Gobierno y la protección al narcotráfico. Se tienen nombres, familias, clanes, que se repiten a lo largo de la historia y que están en este negocio”, apuntó.

 Villalba observó que el Gobierno de Luis Arce Catacora, y también el de Evo Morales, rompieron esa relación de dependencia entre los gobiernos y el narcotráfico, gracias a que el modelo económico del Movimiento Al Socialismo, MAS, cambió la matriz económica.

“Hay que ver en la historia que los narcotraficantes más poderosos crecieron durante la época de los gobiernos neoliberales y estuvieron vinculados abiertamente con partidos de la derecha política. Ese nexo es el que se rompió con los gobiernos del MAS”, ratificó el analista.

Operativo “San Javier” en la hacienda de Hugo Bánzer

En 1980 la Policía Antinarcóticos intervino la hacienda “El Potrero”, del general Hugo Bánzer Suárez, ubicada en el municipio cruceño de San Javier, con la misión de interceptar una avioneta colombiana, de la cual se tenía información que había aterrizado varias veces para recoger cargamentos de droga.

Efectivos militares obstaculizaron el operativo, pues cuando el escuadrón antinarcóticos ingresó al lugar, la avioneta ya se había ido y en su lugar había un avión militar y un equipo de militares del Colegio Militar de Aviación que reclamaron la autoría del supuesto operativo.

Pese a ello, el jefe de la Policía Antinarcóticos insistió en hacer una incursión en la propiedad del expresidente de facto y la allanó; se encontró 300 kilos de pasta base de cocaína oculta en maletas, además de uniformes militares.

Banzer afirmó que narcotraficantes usaron su propiedad, sin su conocimiento.

El ministro de la cocaína en la dictadura

El 1 de marzo de 1981, el programa “Sesenta minutos” de la cadena norteamericana CBS presentó un reportaje documental titulado “El ministro de la cocaína”, donde presenta al entonces titular de Gobierno del dictador Luis García Meza, Cnl. Luis Arce Gómez, como el nexo con narcotraficantes y protector de familias de la oligarquía boliviana dedicadas a esta actividad ilícita.

La emisión deriva en que Arce Gómez sea alejado del cargo de ministro, aunque por debajo continuó con el desempeño de un rol de poder dentro del gobierno de García Meza.

Un informe editado por el equipo Nizkor y Derechos Human Rights señala que luego de su alejamiento del Gobierno, convocó a una reunión con los más

 importantes narcotráficantes cruceños de la época y les ofreció protección y ayuda para sus actividades desde el Gobierno, por la módica suma de medio millón de dólares. 

Huanchaca, el asesinato de Noél Kempff Mercado y el MNR

En 1986, el científico cruceño Noél Kempff Mercado realizaba una expedición al Parque Nacional Huanchaca, en el departamento de Santa Cruz, donde descubrió la fábrica de cocaína más grande conocida hasta ese entonces.

Los narcotraficantes que operaban allí, asesinaron a Kempff Mercado, a su piloto y un guía, salvándose solo un biólogo español, quien alertó a las Fuerzas Armadas, FFAA, sobre el ataque, para que ingresen al lugar y rescaten los cuerpos.

Sin embargo, el ministro del Interior del gobernante Movimiento Nacionalista Revolucionario, MNR, Fernando Barthelemy, ordenó que no se efectúe tal operativo.

Solo luego de la presión popular, Barthelemy tuvo que retroceder y accedió a que equipos de rescate ingresen a Huanchaca. Esta decisión motivó sospechas entorno al MNR de proteger al narcotráfico y obstaculizó la incursión de tropas al lugar del crimen para evitar que se indague sobre la fábrica y la organización criminal que operaba allí para producir droga.  

Añez le dio impunidad al narcotráfico

El régimen de Jeanine Añez fue totalmente permisivo con el narcotráfico. Fruto de ello, aumentaron los “narcovuelos” que su propio ministro de Gobierno, Arturo Murillo, aseguraba que salían desde Beni todos los días al Brasil y Paraguay.

Por ejemplo, el 28 de enero de 2020, un avión con matrícula estadounidense N18ZL, Gulfstream GLF 3, fue interceptado en la isla Cozumel, México, con un cargamento de una tonelada de droga, mercadería que fue cargada en Guayaramerín, Beni.

 El 12 de marzo de 2020, en un operativo realizado en el municipio de Warnes, Santa Cruz, la Felcn allanaba la propiedad “Casa de Campo”, en la que encontró una pista clandestina y seis avionetas, que se presume eran utilizadas para actividades ilícitas.

 El 22 de abril de 2020, el entonces diputado del MAS, Edgar Montaño, denunciaba que narcoavionetas salieron desde el Beni, durante el periodo de la cuarentena por el Covid-19 desde marzo, al parecer con sustancias ilícitas.

La exsenadora Jeanine Añez, su sobrino y la droga que transportó a Brasil en 2017.

Jeanine Añez y el clan Lima Lobo

Corría el mes de octubre de 2017 cuando el entonces ministro de Gobierno, Carlos Romero, informó que uno de los jóvenes detenidos en Brasil en una “narcoavioneta”, Carlos Andrés Añez Dorado, era el sobrino de la senadora de Unidad Demócrata, UD, Jeanine Añez.

Añez Dorado fue detenido en Mato Grosso do Sul, junto a Fabio Andrade Lima Lobo, porque llevaron más de 400 kilos de cocaína en una avioneta desde Bolivia.

Andrade Lima Lobo es hijo del capo narco colombiano Célimo Andrade y de la hermana de Einar Lima Lobo, líder del Clan Lima Lobo, que tiene en la localidad beniana de San Joaquín, de donde Añez es oriunda, su centro de operaciones.

Se conoce que Fabio Andrade tiene familiares que fueron excandidatos a asambleísta departamental, por la alianza MNR-UD y otro por Unidad Demócrata.

El interior de la narcoavioneta que salió de Bolivia, en el gobierno de Añez.

Los “narcovínculos” de Paz Zamora y Doria Medina

Samuel Doria Medina.

A fines de 1994, el caso “Narcovínculos” complicó al ex presidente y líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, Jaime Paz Zamora, a sus hermanas Rosario y Edith, también a su ex ministro y actual empresario, Samuel Doria Medina, por sus vinculaciones con los narcotraficantes Carmelo “Meco“ Domínguez e Isaac “Oso” Chavarría, considerado por los organismos antinarcóticos uno de los mayores traficantes de cocaína del país.

Doria Medina pudo rehuir la investigación, pese a que se hizo pública una foto en la que posaba junto a “Oso” Chavarría, la cual no pudo explicar.

Las detenciones de ambos narcos se dieron solo después de que, en agosto de 1993, Jaime Paz Zamora dejara la Presidencia. Los narcotraficantes detenidos dijeron, en sus declaraciones, que desarrollaron sus actividades ilícitas con impunidad, gracias a la protección de la que gozaron en el Gobierno del Acuerdo Patriótico, es decir la alianza entre el MIR y ADN.

“Barbas Chocas” y el narcoavión que complicaron a Sánchez Berzaín

El 15 de septiembre de 1995, la Policía Antidroga del Perú, Dinandro, detuvo en Lima un avión de la empresa boliviana Aerobol, que trasladaba más de cuatro toneladas de cocaína.

Las autoridades bolivianas del gobernante MNR quisieron adjudicarse la incautación como un gran golpe al narcotráfico, pero las contradicciones en las declaraciones oficiales bolivianas levantaron interrogantes, sobre todo ante la permisividad en el despegue del avión de territorio boliviano, complicando al entonces ministro de Gobierno, Carlos Sánchez Berzaín.

El principal implicado era Luis Amado Pacheco, alias “Barbas Chocas”, miembro de la élite boliviana, quien murió por una caída en su vivienda.

El caso destapó una serie de irregularidades en el manejo de la fuerza antinarcóticos, que eran de conocimiento de la DEA, y que incluyeron la muerte de al menos 25 agentes en extrañas situaciones, lo cual implicaba a Sánchez Berzaín.