El portavoz presidencial durante la entrevista con la radio Kausachum Coca, ayer. (Foto: Captura)

• Frank Ibañez /

Las subvenciones tienen “dos sentidos fundamentales”: permiten controlar la inflación, para que los ingresos y salarios de las familias bolivianas pueden mantener su poder adquisitivo, y fortalecen a los sectores productivos del país.

Ante las sugerencias realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), para aplicar medidas diferentes a las que se implementa en el país con el Modelo Económico Social Comunitario Producto, el portavoz presidencial Jorge Richter, respondió que  las subvenciones desde hace muchos años se están realizando, “son sostenibles porque el Estado tiene la capacidad de asumirlas, pero fundamentalmente porque (el Estado) es el que “absorbe todas las presiones inflacionarias para que estas no caigan en el bolsillo del ciudadano”.

Richter aseguró que, si se levantaran las subvenciones, como pide el FMI, inmediatamente se tendría una inflación y, por supuesto, el encarecimiento de los productos de la canasta familiar.

Además, que se ocasionaría un “daño a las capacidades productivas del país; bajarían los niveles de competitividad de los productores porque tendrían que costar más caro, por ejemplo, los fertilizantes, el diésel, el gas”.

“Se subvenciona el diésel, los combustibles, el gas, la tarifa eléctrica, los alimentos y los fertilizantes para que nuestro sector productivo, fundamentalmente en el oriente, pueda tener capacidades competitivas”, explicó durante una entrevista con radio Kawsachun Coca.

Dijo que hay una intención para que se apliquen nuevamente las viejas recetas neoliberales, como fue el caso del pasado gobierno de Gustavo Macri en Argentina, que tuvo “relaciones carnales con el FMI” y el resultado fue algo más de 50 mil millones de dólares de deuda que “no van a poder pagar en toda esta generación de argentinos que viven esta tragedia de presiones inflacionarias”.

Quienes han aplicado estas medidas del FMI no tienen “resultados económicos importantes” y más bien tienen inflación que los ha llevado a un “callejón sin salida” con economías indexadas, remarcó. 

“Entonces son estas recetas conocidas de corte neoliberal que bajo las expectativas de realizar préstamos, como lo hizo el gobierno de facto de Jeanine Añez, terminan siendo siempre un abrirles la puerta para que estén presentes en las decisiones que se tomen en materia de finanzas”, agregó.

Hizo hincapié en que el país avanza con un modelo económico absolutamente distinto y las sugerencias del organismo internacional son la “antítesis” de esto y “nosotros vamos a seguir por un camino que nos ha dado resultados durante más de 10 años”.

Arce descartó las sugerencias

El presidente del Estado, Luis Arce Catacora, descartó el viernes las sugerencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) en torno a reajustes financieros ya que van en desmedro del pueblo.

El presidente Luis Arce.

Afirmó que la política económica boliviana es soberana y con buenos resultados sociales.

“Nuestro Modelo Económico Social Comunitario Productivo es soberano y sigue demostrando su éxito en la reducción de las desigualdades sociales y económicas en Bolivia. Por ello, no aceptamos los planteamientos del FMI, que irían en desmedro del pueblo, sobre todo la clase obrera”, escribió el mandatario en su cuenta en Twitter.

Al rechazo del Presidente también se sumó el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, quien afirmó que el organismo internacional le recomienda a Bolivia “viejas recetas económicas” y le recordó que el manejo de la política económica es soberana, con resultados que mantienen una inflación controlada y un sostenido crecimiento.

“Van señalando las viejas recetas de hace muchas décadas en las que indican disminuir las subvenciones, ir bajando el gasto público, ir eliminando —como lo dice en su comunicado— el aguinaldo de fin de año. Nosotros consideramos que ese tipo de recomendaciones no las vamos a aceptar porque somos un país soberano y tenemos una política económica soberana”, dijo en conferencia de prensa.