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AFP – Edición impresa

El telescopio espacial  Cheops, cuyo objetivo es escrutar los planetas más allá de nuestro sistema solar, entró en órbita como estaba previsto, a 710 kilómetros de la Tierra.

“Cheops se encuentra a 710 km, exactamente donde queríamos que estuviera, es absolutamente perfecto”, explicó a Didier Queloz, premio Nobel de Física 2019, en la Guayana Francesa.

“Es verdaderamente un momento excepcional en la historia espacial europea y en la historia de los exoplanetas”, añadió.

El lanzamiento del telescopio, mediante un cohete Soyuz, se realizó como previsto a las 05.54, hora de Kourou (08.54 GMT), desde el Centro Espacial guyanés.

“La misión Cheops representa una etapa para comprender mejor la astrofísica de todos esos extraños planetas que hemos descubierto y que no tienen equivalente en el sistema solar”, explicó Queloz.

Cerca de 4.000 exoplanetas, que orbitan en torno a una estrella diferente al Sol, fueron detectados desde el descubrimiento del primero, 51 Pegasi b, hace 24 años.

El objetivo de Cheops (CHaracterising ExOPlanet Satellite) no es encontrar nuevos exoplanetas, sino analizar los que ya están identificados para intentar comprender de qué están compuestos.

El Soyuz también puso en órbita un satélite de observación de la Tierra, COSMO-SkyMed Second Generation, de la Agencia Espacial Italiana (ASI) y el Ministerio de Defensa italiano. Y tres cargas auxiliares: Angels, primer nanosatélite, financiado por el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) e íntegramente producido por la industria francesa; Eyesat, también financiado por el CNES; y Ops-Sat, de ESA.

Actualmente se estima que en la galaxia hay al menos tantos planetas como estrellas, es decir, cerca de 100.000 millones.
“Primer escalón”

“Queremos superar las estadísticas y estudiarlas detalladamente”, explicó David Ehrenreich, responsable científico de la misión Cheops dirigida por Suiza y la Agencia Espacial Europea (ESA).

Evidentemente no todas, pero Cheops va a observar unas 500 y hacer “una foto de familia de los explanetas”, cuenta Günther Hasinger, director de programas científicos de ESA.

¿Cómo? Observando los exoplanetas cuando pasan delante de su estrella y crean una especie de minieclipse.

Al comparar la luz emitida por la estrella antes, durante y después del tránsito del planeta, los astrofísicos podrán deducir el tamaño y el radio del planeta, con una precisión inédita.

Estos nuevos datos, combinados con informaciones recabadas por telescopios ubicados en la Tierra sobre la masa, permitirán medir la densidad y parámetro esencial para determinar la composición del planeta. Un criterio fundamental para definir la probabilidad de que un planeta pueda albergar vida.

Lo que no debería demorarse, según ESA, es que los “primeros resultados de Cheops deberían llegar rápidamente, en algunos meses”.