6-7ESP-FEMINICIDACIELO

 

Gabriela Ramos

Siempre que Cely Antonio Aguilar Peña la golpeaba, Cielo Condori Martínez gritaba, pedía auxilio. Decía que él la iba a matar, que la quería estrangular, pero los vecinos no escucharon a la mujer y se conformaban con la explicación del hombre: “nada está pasando”.

El 21 de febrero Cielo volvió a gritar, pero un golpe en su cabeza, causado por Cely Antonio, la calló y la dejó agonizando por dos días hasta que falleció, por falta de socorro, dos días después.

El feminicidio de Cielo es uno de los 27 casos ocurridos en lo que va del año en todo el país y que conmovió a la población por las circunstancias del suceso.

Hoy se recuerda el Día Internacional de la Mujer en medio de cuestionamientos por los índices extremos de violencia que se registran tanto en Bolivia como en el exterior.  

El caso de Condori es investigado por la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia (FELCV) del Plan Tres Mil en Santa Cruz. Las entrevistas hechas a los vecinos del barrio San Agustín, donde la pareja vivía, dan cuenta de que ellos no querían involucrarse en las  constantes riñas de pareja, pero se alarmaron cuando dejaron de ver a Cielo por la zona.

De acuerdo con la autopsia, la mujer murió por traumatismo craneoencefálico y presentaba un edema cerebral causado por el golpe certero.

Además, tenía varias heridas en el cuerpo, compatibles con una golpiza, y la marca de los dedos de Cely  en su cuello, lo que hace suponer a la fiscal Matilde Vaca Chávez que él trató de estrangularla.

Cielo casi no tenía conocidos o familiares en Santa Cruz, pues toda su familia vivía en Yacuiba. Cuando Cely se aseguró de que ella había muerto, llamó a una funeraria para iniciar los preparativos de su entierro: quería que su muerte pase como producto de una enfermedad. Sin embargo, esta vez los vecinos sí se animaron a llamar a la Policía.

Los investigadores de la FELCV encontraron el cuerpo de Cielo recostado en la cama que compartía con su asesino, a quien no le quedó más que revelar la agonía de su concubina, que estuvo dos días semiinconsciente, que pedía ayuda con una voz casi imperceptible y sollozaba al saberse sola.

El investigador del caso, suboficial Gróver Villca, señaló que en las entrevistas iniciales con allegados a la mujer se estableció que ella llevaba un año de convivencia con Cely y que durante ese tiempo las peleas y agresiones eran recurrentes.

El hombre fue detenido, sometido a una audiencia cautelar y enviado al penal de Palmasola, imputado por el delito de feminicidio.

Sobre el caso, la directora de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia, Gabriela Guzmán, advirtió que la víctima pudo ser salvada si alguien la escuchaba y le brindaba el oportuno socorro para trasladarla a un centro médico, en declaraciones vertidas hace dos semanas.

La mujer fue llevada por su familia hasta su natal Yacuiba, donde descansan sus restos. Luego del duelo sus hermanas retornaron a Santa Cruz, esta vez para impulsar la investigación por la muerte de Cielo, ya que quieren establecr todas las circunstancias del asesinato.

Apuntes

  • La pareja llevaba casi un año de convivencia. La Policía aún no establece si durante ese período vivieron en el barrio San Agustín, en el Plan Tres Mil o si llegaron allí procedentes de otra zona cruceña. 
  • Cielo no tenía hijos, pero su madre y hermanas vivían en Yacuiba, ciudad de la que era oriunda. La víctima mantenía comunicación constante con sus familiares, pero al parecer no les contaba que era golpeada por su pareja. 
  • El asesino trató de hacer pasar el deceso como muerte natural, afirmó que la mujer padecía cirrosis e incluso llamó a una funeraria para proceder con su entierro, pero la autopsia estableció las verdaderas causas de su fallecimiento. 
  • El feminicida de Cielo permanece recluido en el penal de Palmasola. Las hermanas de la mujer llegaron el viernes desde Yacuiba hasta Santa Cruz para ocuparse de la investigación y establecer las circunstancias de su deceso.