Toni Dovale en su faceta de famacéutico, con el infaltable balón. (Foto: El espectador)

La Coruña, España | AFP

Trotamundos del fútbol, Toni Dovale ha cambiado los tacos y el balón por la bata blanca en una farmacia. Ha querido aportar su «granito de arena» en la lucha contra la epidemia del nuevo coronavirus que asola España y al mundo.

Dovale, de 29 años y jugador del Navy de la liga tailandesa, había vuelto a España a finales de 2019 tras finalizar la temporada para pasar las Navidades con su familia en la ciudad gallega de La Coruña, cuando le sorprendió el estallido de la pandemia del nuevo coronavirus.

«Estaba prácticamente preparando las maletas para irme, y la cosa empezó a complicarse», relata Dovale a la AFP.

Este futbolista, de 29 años, que inició su carrera en el Celta de Vigo, donde jugó varias temporadas, relata como las medidas restrictivas implementadas por los distintos países con cuarentenas, confinamientos o la prohibición de viajar, le dejaron bloqueado en su Galicia natal.

Dovale había terminado su carrera de farmacia hace cuatro años, «pero como estaba jugando en Asia pues las prácticas que había que hacer no las podía hacer porque nunca estaba aquí el tiempo suficiente».

Ahora, con el deporte mundial paralizado por la pandemia, este futbolista no lo dudó: «el tema del fútbol se había parado y con la prohibición de viajar allí, me dije ‘pues aprovecho hago las prácticas y pongo mi granito de arena en esta situación'» especialmente difícil, explica Dovale.

El nuevo coronavirus está haciendo estragos en España, convertida en el segundo país del mundo con más muertos por coronavirus tras registrarse casi 5.000 fallecidos por la enfermedad, según un último balance oficial del viernes.

«Estamos en una situación que da mucho miedo, lo tenemos los profesionales que estamos trabajando con la gente y lo tiene la gente que viene a preguntarnos», relata Dovale, que atiende al público en la farmacia familiar equipado sólo con guantes y sin perder la sonrisa.

«Sabemos que estamos expuestos, que es una pandemia y es una situación complicada, pero también creo que los momentos complicados son los que definen a las personas, y en mi caso creo que es el momento de dejar un poquito el miedo de lado y tratar de ayudar en lo que pueda», añade Dovale, que lamenta la falta de material sanitario.

Dovale piensa que todavía se va a tardar un tiempo en recobrar la normalidad, pero en su mente solo hay un deseo: «Que esto acabe rápido y poder retomar mi rutina, mi normalidad que es jugar al fútbol».