• Naira C. De la Zerda/

Max Cayllagua, secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores en Salud Pública de El Alto, informó ayer que 17 trabajadores entraron en huelga de hambre porque siete de sus compañeros fueron despedidos ilegalmente.

El piquete se instaló en la sede de la Federación de Trabajadores en Salud Pública de El Alto y está compuesto por 11 mujeres y seis varones. Lo que piden es que la Gobernación los reinstale en sus puestos laborales, ya que, según declaró Cayllagua, estas desvinculaciones fueron irregulares y violan varias leyes nacionales.

“Esto es una venganza del gobernador Santos Quispe porque no hemos permitido que despida a otros compañeros para meter a su gente. No respetó el fuero sindical ni el Decreto Supremo 012. Estos procesos administrativos son ilegales”, declaró el dirigente.