Imagen referencial de un bus de transporte público en La Paz. (Foto: 123RF)

Erika Ibargüen A. / Bolivia Digital

Una de las adecuaciones importantes en los radiotaxis, que cumplen un servicio público para la ciudadanía, es la instalación de mamparas plásticas para dividir la parte delantera, donde se encuentra el conductor, de la parte trasera, donde estarán los pasajeros. Esta división llevará una apertura por donde se cancelará el pasaje y se recibirá el cambio de ser necesario.

Según Grover Herbas, representante de los radiotaxistas, tienen 30 años de experiencia en servicio a la población, de tal manera que adaptan sus vehículos para atender a quienes soliciten su trabajo.

“El vehículo podrá transportar máximo dos personas en la parte trasera y en el lugar del copiloto no podrá subir ningún otro pasajero”, sostuvo.

Señaló que es evidente el riesgo que corren como choferes al trasladar pasajeros, por eso deben cumplir con las normas de seguridad y evitar la propagación del COVID-19.

Por su parte, Lucio Quispe, secretario general de Transporte del Sindicato Eduardo Abaroa, manifestó que similar tratamiento se le dará a los minibuses en cuanto a seguridad, ya que será obligatorio que tanto los conductores como los pasajeros porten los elementos de bioseguridad, como guantes, barbijo y se les ofrecerá alcohol en gel.

Acerca del número de pasajeros, manifestó que, por ejemplo; el micro 2, con capacidad para 30, tendrá que reducir a 15 para mantener el metro de persona a persona, y en los micros con capacidad para 21, ingresarán solo 12. En el caso de los minibuses, en los que entran 14 pasajeros, solo podrán trasladar nueve y en los de siete solo se trasladará a cinco.