Una agencia del Banco Unión en Shinahota, Cochabamba. (Foto: Archivo)

ASFI instruye normalizar el servicio financiero desde mañana.

Fernando del Carpio / Bolivia Digital

Las entidades financieras reanudarán todas sus actividades en el trópico de Cochabamba desde el jueves, tras el acuerdo logrado hoy por el Gobierno con las autoridades de esa región y la Policía Boliviana.

La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) instruyó, mediante un comunicado, «la normalidad de las actividades y el pago de bonos», desde mañana a partir de las 07.00 hasta las 12.00.

La violenta expulsión, la noche del jueves 16, de los policías en Shinahota, que habían sido desplazados para dar seguridad y garantizar el pago de los bonos aprobados por el Gobierno debido al coronavirus, hizo que la ASFI determine que las agencias bancarias suspendan la atención desde el viernes.

Sin embargo, la suscripción del acuerdo hizo que la ASFI disponga la normalización, ya que la Policía cumplirá sus tareas específicas.

De esa manera, dice el documento, se «garantiza la seguridad de la población, del accionar de las entidades financieras y de los funcionarios de la banca».

Retorno policial

Después de la expulsión policial, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, descartó la militarización del Chapare o el ingreso de la Policía por la fuerza, y demandó a las autoridades municipales y productores de hoja de coca del Movimiento al Socialismo (MAS) que no impidan que las personas que más necesitan cobren sus bonos.

Con el acuerdo firmado se normalizan los pagos. Al respecto, el comandante de la Policía Departamental de Cochabamba, Franz Sellis Mercado, en conferencia de prensa afirmó que desde el 15 de abril, los 85 efectivos policiales están listos «a restablecer los servicios, especialmente en las entidades financieras, con la presencia policial».

«Por lo pronto, en realidad hemos vuelto con el número que siempre hemos desarrollado los servicios ordinarios, pero si la necesidad así lo requiere, se puede incrementar esos 85 policías».

En cuanto a la infraestructura, manifestó que la de Villa Tunari, por ejemplo, se encuentra dañada, pero se comprometieron a «dar ambientes para que la Policía desarrolle sus actividades con normalidad, ante todo brindar un servicio eficiente a la población».

Mientras que los ocho policías que estaban trabajando en el municipio de Shinahota fueron llevados al Comando Departamental de Cochabamba.

«Las infraestructuras policiales que sufrieron mayor daño están en Villa Tunari; sin embargo, en Shinahota y Chimoré están en condiciones habitables para que la Policía pueda desarrollar sus actividades con normalidad», añadió el jefe policial.

Horas antes, el viceministro de Régimen Interior y Policía, Javier Issa, declaró que se iba a enviar «un contingente policial un poco más grande para que los pobladores del trópico se sientan más seguros; además, para abrir las agencias bancarias, ya que sin policías no pueden ser abiertas».