Reynaldo González / Bolivia Digital

De buen ánimo y esperanzado. Así, el padre Mateo –un sacerdote católico conocido por liderar el pedido de destinar el 10 % del Presupuesto General de la Nación a la Salud– exhortó al país a mantener las medidas de distanciamiento social para evitar la propagación del coronavirus (COVID-19) y llamó a la población a devolver su fe a Dios.

En contacto con la red Bolivisión y ataviado con un barbijo decorado con un “10%” -en referencia al movimiento que encabezó hace varios años-,  el sacerdote además volvió a informar que después de cumplir una “cuarentena rigurosa”  pudo vencer la enfermedad, nada menos a los 60 años de edad.  

“Ayer me hice la prueba de COVID-19 y gracias a Dios ya ha dado negativo”, afirmó con buen humor desde Lima, Perú, donde radica después de vivir varios años en Bolivia.

Mateo Bautista contó que el diagnóstico positivo de la enfermedad hace un par de semanas lo tomó por sorpresa debido a que había tomado todas las medidas sanitarias para no contagiarse. No obstante, en cuanto le comunicaron que padecía el virus, se recluyó de manera inmediata en su habitación para no contagiar a los demás sacerdotes con los que vive.

“Sentí una pequeña molestia, los síntomas han sido muy muy livianitos. Un picor en la garganta y una tos seca, no muy intensa”, relató sobre el padecimiento que ya ha matado a más de 170.297 en el mundo  y a 33 en territorio boliviano.

Según contó, a pesar del nuevo reporte de su salud, todavía debe permanecer aislado dos semanas más para evitar contagiar a sus compañeros de orden.

“Hay que tomar en cuenta que hay que cuidarse y cuidar también a los demás. Y bueno, y dejar que los demás también nos cuiden, como es mi caso”, recomendó.

“Lo más importante es poder cortar la cadena de infección, saber cuál ha sido el foco infeccioso, controlarlo, saber que personas han sido afectadas para hacer un tratamiento”

En ese sentido, recomendó a la ciudadanía boliviana que la mejor forma de evitar la enfermedad es hacer “realmente una cuarentena muy estricta, muy muy rigurosa”.

“Hay que cumplir con docilidad ciudadana las normas de las autoridades. Si no hay que salir de casa por una obligación muy importante, imprescindible, hay que quedarse en casa. ¿Por qué? Porque no solamente estamos cuidando nuestra salud. Estamos cuidando la salud de la familia y de toda la sociedad”, afirmó.

“La cuarentena corta el foco de infección. Si todos conservamos la cuarentena vamos a hacer la prevención (de la enfermedad) y eso hace más salud de lo que hacen los mismos profesionales. Por tanto, la misión es cuidarnos y cuidar de los demás”, enfatizó.

Asimismo, el sacerdote enfatizó que ante esta crisis es muy importante la solidaridad entre las personas y la fe en Dios.

“Hay muchas personas que la están pasando mal, que necesitan víveres, ayuda, apoyo, para que no se sientan solas (…). Tendamos una mano solidaria con 100 brazos (a ellos)”, resaltó.

Asimismo, se dirigió a las personas que como él, padecieron o padecen de la enfermedad. 

“Permítanme que dé mi apoyo, mi ánimo y mi solidaridad a aquellas personas que están con síntomas; que tengan mucha paz, que se entreguen al Señor, que no se sientan solos y que utilicen los medios de comunicación para estar cercanos con los demás”, añadió.

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