• Jorge Habermann/

La Dirección de Trata y Tráfico de Personas, dependiente del Ministerio de Gobierno, presentó una propuesta para el control y uso responsable de plataformas digitales en el país, ante la proliferación de casos delictivos que involucran el uso de internet.

La directora de esa repartición del Estado, Carola Araya, explicó que para la propuesta se hizo antes un diagnóstico sobre el uso de tecnologías de información y comunicación, tomando en cuenta a padres, madres, tutores, niños y adolescentes.

Manifestó que a partir de ese diagnóstico se estableció que se debe elaborar un protocolo de ciberpatrullaje, modificar la normativa vigente para castigar los ciberdelitos y fortalecer las capacidades de todos los servidores públicos policiales. Se concluyó que esos aspectos formarán parte de la iniciativa.

Araya explicó, en el marco de la presentación de la estrategia en el Viceministerio de Seguridad Ciudadana, que en el protocolo se propone abarcar técnicas de investigación en plataformas digitales, información de ciberdelitos, formas de violencia digital y todo lo referido a mecanismos de captación de víctimas de trata mediante plataformas digitales y juegos en línea.

Agregó que el marco jurídico actual no comprende los delitos que se cometen y se inician a través de las tecnologías de la información y comunicación, lo que imposibilita su persecución, por lo que la propuesta señala una modificación de la normativa boliviana con la tipificación de nuevos delitos.

“Es importante considerar las experiencias de otros países respecto a esta problemática para analizar cuánto de esas experiencias nos puede servir para el contexto nacional”, mencionó.

Por ejemplo, en abril de 2017, el Gobierno del Reino Unido introdujo el delito de ‘comunicación sexual con un niño’, tipificación que otorgó a la Policía la potestad de acusar a los adultos que envían mensajes sexuales a niños en Inglaterra y Gales.

Se necesita una modificación en la normativa del país para que los ciberdelitos sean penados por ley. (Foto: Archivo)

Araya indicó que es también fundamental que el personal que atiende a las víctimas de delitos de trata y tráfico a partir de plataformas digitales esté capacitado adecuadamente.

En el país, varias instituciones han elaborado estudios que si bien brindan elementos sobre el estado de la situación actual, no son precisos y suficientes respecto a la presencia real de los usuarios de plataformas digitales en Bolivia y la consiguiente construcción de políticas públicas específicas para cada segmento de la población.

Estudio

Según el informe de We are social and Hootsuite, titulado Situación del internet y redes sociales en Bolivia, citado por Araya, con datos actualizados hasta enero de 2021, en Bolivia 5,58 millones de personas cuentan con acceso a internet (47,5%) y existen 12,16 millones de conexiones móviles en el país. Además 8,2 millones de personas son usuarias activas de redes sociales.

Según este informe, para el acceso a internet la gente no requiere una computadora. La mayoría de los usuarios en Bolivia accede principalmente a través de su teléfono (62,6%), en comparación al ingreso por computadora (35,9%) y el acceso mediante táblet (1,5%).

Los menores tienen una gran presencia en redes sociales y en el uso de las tecnologías de información y comunicación (TIC). Actualmente 1 de cada 3 usuarios de internet es un niño. Ellos se encuentran en escenarios de potencial peligro.

“Se requiere una mayor formación e información en este ámbito de los ciberdelitos con niños, adolescentes y jóvenes bajo el principio de educación en el uso responsable de las redes sociales, posibilitando un análisis de sus hábitos de navegación y la capacidad de detectar los riesgos y problemas que determinadas acciones pueden ocasionar”, dijo Araya.

Formas de violencia

Araya aseguró que es importante conocer las formas de violencia y/o mecanismos de acoso y captación a los que están expuestos los niños y adolescentes en plataformas digitales: phishing/engaño, carnada; pharming/fraude en línea; impersonation/suplantación de identidad; entrapment online/captar la atención en línea; grooming/acoso en línea; ciberbullying, sextorsión.

Todos estos riesgos son resultado de un uso no responsable, o no del todo seguro, de las plataformas digitales de redes sociales.

“Las plataformas de redes sociales más populares entre los niños y adolescentes utilizan para su funcionamiento muchos datos privados personales de los usuarios, lo cual, si no se maneja de un modo seguro y responsable, puede exponerlos a ser víctimas de diversos tipos de violencia e incluso delitos de explotación sexual, trata o delitos similares”, dijo.

Juegos en línea captan a menores de edad. (Foto: RRSS)

Argumentó que según investigadores internacionales la “preparación” en línea puede ser muy rápida, y el análisis de los registros de chat revela que algunos depredadores pueden tardar tan solo 18 minutos en reunirse con su víctima.

En Bolivia precisamente un juego en línea fue el mecanismo por el que captaron a una menor de 11 años, quien fue víctima de trata a través del juego FreeFire (uno de los más populares entre los niños y jóvenes).

Cibercrimen es una unidad especial de la Policía Boliviana

El excomandante de la Policía Jhonny Aguilera recordó que la Unidad de Cibercrimen de la Policía se creó en junio de 2018, en su gestión, a partir de una donación de una empresa privada que proporcionó computadoras y otros mobiliarios para ese trabajo.

La empresa fue AXS, que provee aún internet de fibra óptica de manera gratuita a esa unidad.

La unidad se creó en Santa Cruz, pero en la actualidad funciona en las direcciones de la FELCC de todo el país. El trabajo de cibercrimen consiste en un patrullaje cibernético en redes abiertas como Facebook y Twitter.

A través de la labor de la unidad se ha logrado bajar el número de hechos cibernéticos, pero sobre todo conseguir información para prevenirlos.

Aguilera manifestó que la proyección es tener un laboratorio tecnológico que permita el desdoblaje de dispositivos celulares.

Explicó que en las redes sociales hay tres tipos de delitos fundamentalmente: contra el honor, contra la libertad y delitos contra el patrimonio.

“Cuando se crea Cibercrimen se lo hace con el objetivo de prevenir, auxiliar e investigar a todos los ciudadanos en cuanto a su integridad física y patrimonial”, sostuvo.

Es a partir de las redes sociales que se capta a las personas con fines de trata y explotación y también se la utiliza para la estafa, eso se da por el incremento del internet y de los dispositivos móviles, señaló.

Agregó que por esta razón se creó esta área que se encarga de brindar medidas preventivas de seguridad para un uso responsable de las redes sociales.

Ahí se transmiten conocimientos de prevención, respeto, pero sobre todo cuidado para navegar de forma segura en la Web.

Dijo que el modus operandi de la delincuencia consiste en emplear perfiles falsos. En el caso de la trata y tráfico de personas, por ejemplo, se presentan hombres como si fueran mujeres y ahí se afecta la información porque se emplean robos de identidades y “lamentablemente aún en el país no hay una legislación que trate los ciberdelitos”.

Tanto es así —dijo— que en el ámbito internacional la suplantación de identidad por las redes sociales se considera un delito, en tanto que en el país solo es un modo para generar difamación, fraude, corrupción de menores, pornografía infantil, trata de personas, acoso y otros.

La población puede contactarse a las unidades de Cibercrimen que se encuentran en las FELCC de cada ciudad para perseguir a los autores a través de la tecnología. Puede también llamar al número 2285384.