Los implicados en el engaño piramidal durante sus declaraciones en la Policía. (Foto: Unitel)

• Redacción Central /

Yaquelin (41), Maritza (32) y Fernando Aramayo Velásquez (30) planificaron desde junio la manera de ganar dinero fácil y rápido, y no se les ocurrió mejor idea que estafar a gente sin empleo y con necesidades económicas.

Con ayuda de sus cómplices, los ciudadanos chinos Guo Xiang Kang (30), Yue Gui Zhang (37), crearon la aplicación iShop que ofrecía la compra de productos en línea y ganancias de hasta el 6% para los inversores que al principio dudaron pero que al recibir sus primeras ganancias invirtieron más y reclutaron a otras personas.

Según las víctimas que desde el martes en la noche hacen un seguimiento al caso en oficinas policiales y de la Fiscalía, en Santa Cruz principalmente, los hermanos Aramayo Velásquez les prometían millonarias ganancias e incluso premios como viajes al exterior y vehículos si es que conseguían más gente que invierta en su negocio.

La aplicación iShop ya fue cerrada, pero tiene al menos 5 mil inversores.

“Los hermanos me dijeron que era una empresa internacional, con grandes ganancias y que era lo de moda en internet. Me mostraron fotografías de reuniones de inversores en otros países, de los premios y viajes y así les creí. Al principio invertí Bs 500 y a los pocos días me dieron Bs 1.500, eso me terminó por convencer y les entregué más plata”, relató Juan Carlos V.

Los hermanos Aramayo y los dos ciudadanos chinos fueron a zonas como el Plan Tres Mil, La Ramada, el sexto anillo, las cabañas del Urubó e incluso a la zona Equipetrol, todas en Santa Cruz, para conseguir la mayor cantidad de inversores sin importar la edad.

“Me incluyeron en su grupo de WhatsApp y ahí leía los testimonios de los ganadores. Ellos mismos nos animaban a invertir más dinero”, dijo Luis A.

Se calcula en más de Bs 10 millones el dinero que estafaron las cinco personas a más de 4 mil víctimas en los nueve departamentos.

Los recursos económicos

Al enterarse del negocio de moda y las ganancias, cientos de personas quisieron sacar provecho, por ello no dudaron en endeudarse para hacer grandes inversiones. Algunas sobrepasan los Bs 500 mil.

A un inicio, los cinco estafadores pagaban buenos intereses a sus contados inversores, no de las supuestas ganancias, sino de la plata que salía de más clientes que también esperaban los réditos, pero con el paso de los días se percataron que habían sido estafados.

La Fiscalía solicitará el congelamiento de cuentas de los cinco estafadores y establecerá si es que cometieron este delito en otros países, como se sospecha.

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