Foto: Opinión

• Roberto Medina Buezo /

En audiencia de juicio oral, el Ministerio Público fundamentó con pruebas contundentes que Dilmar C.A. (23) es autor del delito de violación de infante, niña, niño o adolescente con agravante cometido en contra de una adolescente de 13 años, por ello el Tribunal de Sentencia Segundo de Tarija dispuso 25 años de privación de libertad en el penal de Morros Blancos.

Después del hecho ocurrido en 2016 y como resultado de la agresión, la víctima quedó embarazada.

“En la audiencia, el Ministerio Público ofreció las pruebas consistentes en entrevista informativa en la cámara Gesell, donde la víctima relató cómo sucedieron los hechos, informes psicológico y social que demostraron el grado de afectación emocional de la joven y del entorno familiar, dictamen pericial en genética forense, certificado médico forense, entre otros elementos que fueron valorados por el Tribunal que dictó sentencia”, detalló el fiscal departamental de Tarija, Wilson Tito.

En aquel año, la menor conoció a Dilmar mediante Facebook y el hombre, utilizando artimañas y engaños, la enamoró, mantuvo relaciones sexuales y la embarazó.

El hecho se conoció en julio de 2017, toda vez que la menor se quejó de dolores en el vientre, por lo que su madre la llevó al hospital, donde le realizaron una valoración médica que estableció el estado de gestación de la adolescente.

Inmediatamente la progenitora dio parte a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) para que promueva la denuncia ante el Ministerio Público en contra del agresor.

Atención a las redes sociales

Ante este hecho, la Policía llamó a la reflexión a la ciudadanía, sobre todo a las adolescentes, por el uso de las redes sociales como Facebook, porque al entablar conversaciones con personas extrañas se exponen a peligros.

De un tiempo a esta parte se han hecho comunes la comisión de delitos a personas que confían en delincuentes que crean perfiles falsos para estafar y cometer otros delitos como violaciones.

El comandante de la Policía, Jhonny Aguilera, pidió a los padres más atención con las conversaciones que tienen sus hijos y con sus contactos, puesto que, al ser menores de edad, no tienen por qué tener privacidad en la red internet.

“No podemos permitir que se sigan exponiendo a peligros”, dijo.

La violencia sexual es recurrente

Datos de la Policía señalan que la violencia más recurrente contra niñas, niños y adolescentes en Bolivia es la sexual.

Sólo en los dos primeros meses del año se registraron 606 casos, es decir que cada día al menos 14 menores sufrieron algún tipo de agresión sexual. Los principales agresores son sus padres, tíos, hermanos, abuelos, parejas y personas del entorno que se aprovechan de su vulnerabilidad.

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