La variada oferta turística boliviana al mundo.

Según un estudio de la Unifranz, el país dejará de percibir más de $us 360 millones y más de 106 mil personas perderán su empleo.

Freddy Choque / Bolivia Digital

Debido a las afectaciones generadas por el coronavirus a escala mundial y regional, el turismo en Bolivia perderá este año alrededor de Bs 6.200 millones.

Sin embargo, esta crisis abre las puertas a un nuevo contexto turístico en el país, donde los actores vislumbran la realización de nuevas inversiones a partir de alianzas empresariales e implementar tecnología con el objetivo de ser más competitivos.

De acuerdo con el estudio “El impacto del COVID-19 en el turismo boliviano y estrategias para salir de la crisis”, que realizaron docentes y expertos de la carrera de Administración de Hotelería y Turismo de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz) de El Alto, el país dejará de percibir más de $us 360 millones y las economías internas más de Bs 3.600 millones por concepto de turismo.

Además, refiere que más de 106 mil personas perderán su empleo en el sector y que más del 50% de las microempresas turísticas analizan cerrar y/o cambiar de rubro.

Además, la investigación plantea algunas oportunidades para el sector en 2020.

Entre las principales estrategias y oportunidades planteadas destacan: más inversión en promociones a través de alianzas empresariales, inclusión de tecnología para la reducción de costos operativos, establecer alianzas empresariales para mejorar los procesos administrativos, implementar protocolos de bioseguridad en toda la industria turística y la capacitación al personal.

Estudio

Viviana Valda, directora de la carrera de Administración de Hotelería y Turismo de la Unifranz, dijo que para la realización del estudio se utilizaron herramientas digitales y de comunicación para ejecutar el análisis y la realización de entrevistas y encuestas.

“Para el análisis se tomaron en cuenta líneas aéreas, hoteles, hospedajes, operadoras de turismo, agencias de viaje, emprendimientos comunitarios, restaurantes turísticos, parques y/o centros de esparcimiento, guías de turismo, transporte de turismo, alcaldías y actores representativos del sector”, explicó.

Dijo que todos los sectores de la industria turística en Bolivia han sido tomados en cuenta en esta investigación, por lo tanto, los resultados son representativos de la actualidad del turismo en el país.

Además, agregó que se tomaron en cuenta las expectativas de cada uno de los sectores que conforman la economía turística del país y las estrategias que tiene cada uno de ellos para salir de las crisis.

De acuerdo con la académica, es primordial realizar este tipo de investigaciones porque no existen estudios sobre turismo en Bolivia y el sector no tiene datos estadísticos actualizados para que se pueda realizar un seguimiento del movimiento económico.

“Existe una carencia de estadísticas y por eso es una medida muy interesante que la universidad lleve a cabo estas acciones que buscan cubrir la falta de datos en el sector”, sostuvo.

Indicó que se deben implementar propuestas y estrategias que apunten a mejorar el turismo en el país.

Como parte del trabajo de investigación, el 17 de abril se llevó a cabo el webinar “El impacto del COVID-19 en el turismo boliviano y estrategias para salir de la crisis”, evento que contó con la participación de representantes hoteleros, agencias de viajes y operadores turísticos, los que brindaron sugerencias con el propósito de desarrollar propuestas y estrategias orientadas al sector público y empresarial, con el fin de reimpulsar la actividad luego de la cuarentena.

Inversión

Como medida para paliar los efectos de la desaceleración económica mundial a causa de la pandemia del coronavirus, la Cámara de Operadores de Turismo (Canotur) planteó al Gobierno invertir y generar mayores incentivos en la industria turística por ser el cuarto generador de recursos (4,6%) del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

Juan Luzio, representante del sector, mencionó que los operadores de turismo expresaron su preocupación por la grave crisis y emergencia sanitaria que vive el país y el mundo, y añadió que no se asumen acciones correctas para frenar el desequilibrio económico que genera el COVID-19, en el sentido de que el turismo en Bolivia genera el 4,6% ($us 600 millones año) del Producto Interno Bruto (PIB).

“Entonces, la única opción que tendría Bolivia para los siguientes años, a raíz de la baja de los carburantes y minerales, es fomentar la industria turística para liberarnos de la actividad extractivista (…). Expertos mencionaron que las industrias del futuro para Bolivia son la alimentación y el turismo, pero lastimosamente no se les toma ese interés”, subrayó.

En ese contexto, planteó asumir acciones inmediatas para cuidar y fomentar la industria sin chimeneas, ya que después no habrá nada que incentivar.