Un estudio hecho por Google establece que los bolivianos son los ciudadanos del mundo que han cumplido con mejor disciplina las instrucciones de la cuarentena y han reducido el tráfico de vehículos.

Con 94% de disminución del tráfico respecto de días normales, la marca boliviana es la número uno en el mundo, lo que se refleja en el poco avance que ha tenido el virus en el país.

La cuarentena fue dictada por el gobierno de la presidente Jeanine Áñez de manera oportuna, antes que lo hicieran algunos países de la región, y ese es otro factor que se debe tomar en cuenta para explicar que los contagios sean menores que en otros países.

No se trata de una actitud de obediencia solamente, sino del hecho de que los bolivianos saben que el sistema de salud pública es lamentable, el peor del mundo, como lo ha dicho un estudio de Oxford Economics.

El pueblo boliviano sabe que eso es así y, a juzgar por el estudio de Google, ha optado por obedecer las normas de la cuarentena para evitar que el mal se propague y llegue a poner en evidencia la realidad del sistema de salud.

Mientras tanto, el gobierno ha anunciado la compra de equipos para el sistema de salud, equipos imprescindibles pero que no fueron comprados por el gobierno anterior a pesar de que contó con los mayores recursos económicos de la historia del país.

La llegada de equipos y medicamentos se ha acelerado, como informa la aduana nacional, que ha dejado de cobrar aranceles por Bs 415 millones en dos meses, como ordenó el gobierno.

La aduana nacional sabe ahora que no puede cobrar aranceles a la importación de equipos para la salud, o directamente de medicamentos, lo que es una medida apropiada para este momento y también para cuando la normalidad haya vuelto.

Es inevitable recordar que el gobierno del cocalero Morales tuvo todos los recursos, y en demasía, para convertir a Bolivia en el país mejor equipado para enfrentar estos desafío, pero prefirió gastar en propaganda o en el mayor despilfarro de la historia,

Felizmente están los nombres de todos los funcionarios que participaron en el festín de la corrupción del gobierno del cocalero Morales cuando decidió no invertir en salud “porque hacer canchitas es mejor que construir hospitales”.

No sabía que podía llegar esta pandemia, pero tuvo a su disposición los recursos suficientes para hacer que Bolivia tenga el mejor sistema de salud pública de Sudamérica, y no lo hizo.

Y, en cambio, ha dejado al país como el menos protegido del mundo para esta pandemia, porque no cuenta con el sistema de salud pública necesario.

Menos mal que la ciudadanía boliviana es más inteligente que los corruptos del gobierno del cocalero Morales y ha decidido comportarse como la población más consciente del riesgo, la más consciente del mundo.

Curioso caso en el mundo entero: el país que tuvo el peor gobierno, el del cocalero, y el país con el pueblo más consciente de inteligente.

Unas semanas más de este comportamiento y es probable que se evite la mayor curva de contagios, lo que será mérito del pueblo boliviano y de las medias oportunas tomadas por el gobierno de la presidenta Jeanine Áñez.