La convocatoria de movilizarse para defender la democracia en la marcha que partió de Oruro y hoy retoma su trayectoria desde la localidad de Panduro tiene un claro propósito: anunciar a la derecha y a la oposición que los movimientos sociales y gran parte del pueblo boliviano, esa mayoría que acudió a las urnas para recuperar la democracia, no estarán de brazos cruzados mientras se trata de orquestar un segundo golpe de Estado.

La cantidad de personas que llegaron a Caracollo superó por mucho las expectativas al respecto. Se tenía previsto iniciar la actividad con unas tres mil, pero en el momento de la partida, al menos se contabilizaron unas 10 mil personas que llegaron de varios departamentos, lo que demuestra que la unidad de las organizaciones sigue vigente y más sólida que nunca.

Esta clara respuesta a las movilizaciones de algunos grupos liderados por cívicos para abrogar normas que tienen por objetivo cuidar el país y su economía tiene previsto, como dijo el vicepresidente del Movimiento Al Socialismo (MAS), Gerardo García, llegar a la sede de gobierno el lunes con al menos un millón de personas que mostrarán la fuerza de la mayoría de los bolivianos que eligieron esta opción en octubre del año pasado.

Luis Arce, en las elecciones presidenciales, obtuvo un contundente 55,1% luego de que el gobierno de facto de Jeanine Añez y sus secuaces generara gran crisis en poco tiempo, arruinando varios años de estabilidad económica, desarrollo y proyectos destinados a mejorar las condiciones de vida de los bolivianos, especialmente de los sectores más susceptibles.

Luego, en un año de gestión, se logró revertir estas cifras, aunque aún falta mucho para recuperar por completo los avances obtenidos en 14 años de la administración del Estado. Durante varios años Bolivia fue la primera de la región en cuanto a crecimiento económico. Las urnas fueron la respuesta de que no se le permitirá a la derecha que asuma nuevamente la administración del Estado mediante otro golpe, como ocurrió en 2019.

Arce cumplió el 8 de noviembre de 2021 un año en el cargo. En su primera gestión aplicó medidas para contrarrestar las crisis política, económica, educativa y sanitaria en busca de la reconstrucción de Bolivia y su estabilidad.

También es una respuesta contundente a los discursos de personajes como el presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, quien claramente mostró la intención que tienen estos sectores detrás de las movilizaciones en el país: buscar el poder político y para ello hablan de conceptos que ni conocen, como el federalismo.

“El pueblo boliviano, hermanas y hermanos, exige respeto a la democracia; el pueblo boliviano no quiere ya que se resuelvan los problemas con violencia; por eso le apostó a la democracia y esta marcha que inicia es claramente la demostración de que el pueblo boliviano exige categóricamente el respeto del voto”, manifestó Luis Arce en el momento de iniciar esta gigantesca concentración.

En la marcha participan la Central Obrera Boliviana (COB), el Pacto de Unidad conformado por la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia – ‘Bartolina Sisa’ (CNMCIOB-BS), la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarios de Bolivia (CSCIOB), el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob) y otras organizaciones sociales, todas unidas a una sola voz, voz que retumbará desde La Paz en defensa de los intereses de la patria.

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