Infografía: Yuri Rojas

• Redacción Central /

La compra de gases lacrimógenos para la Policía mediante sobornos y con sobreprecio es solo uno de los hechos de corrupción cometidos durante la administración gubernamental de Jeanine Añez y, pese a que los involucrados aseguran que se trata de una persecución política por parte del gobierno de Luis Arce y del Movimiento Al Socialismo (MAS), en este caso el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés) confirmó la ilegalidad que causó daño económico a Bolivia de $us 2,3 millones.

El FBI empezó a recopilar la información del hecho de corrupción desde noviembre de 2019, mediante el pinchado de llamadas telefónicas y la revisión de mensajes de texto, correos electrónicos y mensajes de Whatsapp entre los involucrados: Arturo Murillo, Luis Fernando López, Bryan Samuel Berkman, Luis Berkman, Philip Lichtenfeld y Sergio Rodrigo Méndez Mendizábal.

Esta denuncia criminal fue elaborada por el agente especial de investigaciones de seguridad nacional de Estados Unidos, Jonathan Eades.

Basado en todos los indicios y las pruebas recopiladas, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, aseguró que el Clan Mafioso, conformado por la expresidenta Jeanine Añez, Arturo Murillo y Luis Fernando López, no solo persiguió, encarceló, masacró y asesinó a quienes pensaban diferente, sino que saqueó al Estado, lo que evidencia que no es una persecución.

El primero en caer fue Rodrigo Méndez Mendizábal, íntimo amigo de Arturo Murillo y exjefe de gabinete, actualmente detenido en Estados Unidos por violar la ley contra las prácticas corruptas extrajeras al usar bancos norteamericanos para el lavado de dinero.

EL CLAN MAFIOSO

Según el informe del FBI, Arturo Murillo sería el Co-Conspirador 1 y Luis Fernando López el Co-Conspirador 2, aunque esta sospecha aún no fue confirmada. Ambos participaron en la compra de gases lacrimógenos de la empresa brasileña Cóndor con sobreprecio, mediante la empresa intermediaria Bravo Tactical Solutions, de propiedad de un amigo íntimo del extitular de Gobierno.

El ministro Eduardo del Castillo aseguró que, por solo este hecho de corrupción, el Estado boliviano pagó $us 5,7 millones por la compra del armamento no letal a pesar de que la empresa brasileña Cóndor lo vendió en $us 3,3 millones.

El pago de coimas, el lavado de dinero y la fuga de divisas de Bolivia hacia Estados Unidos para luego volver a cuentas particulares causó un daño de $us 2,3 millones.

RECUPERACIÓN DEL DINERO Y PEDIDO DE EXTRADICIÓN

“Por instrucciones del presidente Luis Arce, no solo buscaremos recuperar los $us 2,3 millones, sino los más de Bs 156 millones que retiró Arturo Murillo del Ministerio de Gobierno. Estamos pidiendo la extradición de Murillo y enviaremos las notas (a Interpol) para que venga a rendir cuentas. Este es un pedido del pueblo boliviano porque durante la pandemia aprovecharon para sembrar corrupción y narcotráfico”, dijo Del Castillo.

Afirmó que el Estado boliviano se suma a la querella del Gobierno norteamericano porque se quiere que los miembros del clan mafioso, los que cometieron actos de corrupción y saquearon las arcas del Estado sean juzgados en el país.

“Que rindan cuentas al pueblo boliviano, por ello solicitamos la extradición de Murillo y López y el primer conducto será activando la notificación azul (para su ubicación) y el sello rojo (para la aprehensión)”, afirmó.

En Bolivia hay un proceso penal abierto en contra de las exautoridades, quienes fueron imputadas por los delitos de incumplimiento de deberes, resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes, y uso indebido de influencias.

El Ministerio Público solicitó la detención preventiva en el penal de San Pedro por seis meses, mientras se investiga su vínculo con el delito.

Del Castillo no descartó ampliar el proceso en contra de Jeanine Añez porque, en su condición de presidenta, debió tener conocimiento de los contratos, sobre todo si eran millonarios.

Cuando Añez era senadora, una y otra vez emplazó al expresidente Evo Morales a informar sobre los contratos que se firmaban y aseguraba que él, como presidente, debía ser el primero en conocer del tema.

En el régimen golpista primó la consigna antipatriótica

Durante el acto de aniversario del Regimiento Primero de Infantería Colorados de Bolivia – Escolta Presidencial, el presidente Luis Arce expresó la indignación de todos los bolivianos al conocer cómo las autoridades golpistas encabezadas por Jeanine Añez mancillaron el sagrado uniforme con diversos actos de corrupción cometidos en las gestiones 2019 y 2020.

“Salen a luz esos actos porque día que pasa se conocen irregularidades y actos de corrupción, donde claramente se demuestra que en el régimen golpista simplemente primó la consigna personalista, sectaria y antipatriótica; y se olvidó de preservar los intereses del pueblo y de la democracia”, manifestó.

El presidente Luis Arce Catacora.

Lamentó el dinero que desviaron en el negociado de los gases lacrimógenos porque donde hay un acto de corrupción que desvía recursos del pueblo boliviano, puede haber un niño que muere por falta de oxígeno.

“Hoy corroboramos que el verdadero enemigo (de los bolivianos) estaba adentro, pero decimos nunca más. Estamos investigando y llevando a esos malos bolivianos a la justicia para que sean estas las instancia competentes que determinen el grado de participación y establezcan la responsabilidad de quienes tomaron el gobierno por asalto”, manifestó.