Una familia en Manila, Filipinas, es evacuada por el tifón Vongfong, en plena crisis de COVID-19. (Foto: AFP)

Bolivia Digital

Un potente tifón golpeó el centro de Filipinas este jueves y obligó a los rescatistas a evacuar a decenas de miles de personas, que se encontraban confinadas en sus casas por la pandemia del coronavirus, quienes no contaban con los equipos de bioseguridad necesarios para prevenir contagios de ese virus.

Alrededor de 400.000 personas han sido evacuadas de sus casas, de las cuales muchas no llevaban puesto mascarillas o guantes, en zonas bajas y costeras en las provincias de Samar Oriental y Samar Norte, ya que el tifón —denominado Vongfong y bautizado localmente como Ambo— arrastra vientos de 150 kilómetros por hora, con rachas de hasta 185 km/h, y fuertes lluvias.

La tormenta se intensificó pocas horas antes de tocar tierra, en la localidad de San Policarpio, en la provincia de Samar Oriental, informó Pagasa, el instituto nacional de meteorología en Filipinas.

Al menos 200.000 personas viven en las zonas costeras y en viviendas precarias en la provincia cerca de donde tocó tierra Vongfong.

El tifón se desplaza a una velocidad de unos 15 kilómetros por hora en dirección noroeste, hacia la capital Manila, donde se produjeron fuertes lluvias poco después de la llegada del ciclón al país.

Se espera que Vongfong inunde toda la isla de Samar, la tercera mayor del país, donde la Administración de Servicios Atmosféricos, Geofísicos y Astronómicos de Filipinas (Pagasa, por sus siglas en inglés) ya elevó en casi todo su territorio la alerta número 3 —4 es el nivel más crítico—.

En Manila y provincias del centro y sur de Luzón —las regiones más afectadas por la pandemia de COVID-19— ya se ha activado la alerta número 1, mientras se espera la llegada del tifón el viernes.

Debido a la tormenta y al coronavirus, los centros de evacuación en el centro del archipiélago solo pueden albergar a la mitad de las personas que podrían recibir habitualmente. Y los evacuados tendrán que llevar mascarillas.

Nubes negras que anuncian la llega del tifón a Manila. (AP)

Con la avalancha de personas y el poco espacio disponible, las autoridades han tenido que pedir a 47 grandes iglesias de la zona que alberguen a las personas que huyen del tifón, el primero de la temporada.

“Vamos a estar saturados así que estamos ampliando nuestro dispositivo de evacuación incluyendo iglesias”, dijo Cedric Daep, jefe del servicio de desastres en la provincia central de Albay.

Hasta la fecha, Filipinas registró 772 fallecimientos y 11.618 casos de contagio de COVID-19, aunque se teme que en realidad estas cifras sean muy superiores debido a la falta de tests de diagnóstico.

Las zonas afectadas por Vongfong se encuentran en diversos niveles de cuarentena.

Con información de Infobae y DW.