El presidente Luis Arce Catacora, en oportunidad de inaugurar la Feria Internacional de Santa Cruz 2022, hizo un reiterado llamado a la unidad de todos los bolivianos en la implementación de una agenda conjunta que permita dar certidumbre a la población, velando por la estabilidad social, económica y política.

Bolivia viene, desde noviembre de 2020, llevando adelante un proceso de reconstrucción después de haber recibido un país devastado tras 11 meses de un delincuencial gobierno de facto, en medio de una situación internacional por demás crítica, como resultado, entre otros factores, de la pandemia del Covid-19 y la más reciente conflagración bélica entre Rusia y Ucrania, que ha generado una profunda crisis entre los países más desarrollados.

Esta tarea no es fácil, pero se han venido logrando resultados que demuestran que el Modelo Económico Social Comunitario Productivo funciona y es por esto que ha sido elogiado por muchos países y por organismos internacionales especializados que han reconocido la eficiencia y los resultados de este.

Sin embargo, aun cuando la economía boliviana se destaca dentro del contexto internacional, restan muchos aspectos en los que hay que seguir trabajando para consolidar la economía y la estabilidad del país, como lo señaló con claridad meridiana el Presidente, la generación de empleo, mantener baja la inflación, fortalecer el aparato productivo, lograr la autosuficiencia en la producción de alimentos, la sustitución de importaciones y un crecimiento permanente con justicia social.

La población boliviana eligió este camino mayoritariamente al votar por el binomio de Luis Arce y David Choquehuanca, del Movimiento Al Socialismo, en las elecciones de octubre de 2020, ante la evidencia de que era el único camino que quedaba a la patria, frente a la oscura pesadilla de los 11 meses de dictadura que tuvo que soportar, pero que supo valientemente enfrentar y vencerla en las calles y en las urnas.

Sin embargo, quedan aún resabios de esa oscura noche, nostálgicos de su poder mal habido, que buscan de diferentes maneras desestabilizar al Gobierno, revertir los logros del proceso, debilitar la democracia y devolver los privilegios a esos pequeños grupos oligárquicos y racistas que aún subsisten en el país.

Pero, como dijo el presidente Arce Catacora, la unidad de todos los bolivianos es la garantía para salir adelante, como hasta ahora, y para consolidar a nuestra patria como un modelo de desarrollo, de bienestar y estabilidad, que sea admirada y envidiada por toda la comunidad internacional y por los mismos enemigos de la patria, que agazapados en organizaciones cívicas u otras de poca trascendencia, con el apoyo de sus medios de comunicación, pretenden generar el caos, la anarquía y la violencia en nuestro territorio.

Ahí radica la importancia y la oportunidad del llamado del Presidente, al que deben sumarse todos los bolivianos de bien, los que votaron masivamente por los conductores del actual gobierno, pero también quienes no lo hicieron porque fueron confundidos por las campañas de odio y desinformación de esa campaña electoral para seguir avanzado en el camino correcto, en la ruta de la soberanía y la dignidad de nuestro pueblo.