Hermana de Juan López. Foto: Bolivia TV

Ahora EL PUEBLO /

“Los disparos llegaban como tostado. Los testigos nos informaron que a mi hermano lo querían proteger; pero él, al ver que muchos caían producto de las descargas de armas de fuego, quiso ayudar a los heridos”, exclamó Felipa López, hermana de Juan López, quien falleció en la masacre de Huayllani en Sacaba.

Con 34 años y como dirigente de la Federación del Trópico, Central Eterazama, partió del Chapare rumbo a Cochabamba para sumarse a la marcha que tenía como objetivo llegar hasta la zona central en repudio a las agresiones que había cometido la Resistencia Juvenil Cochala en contra de las mujeres, por el desagravio de la wiphala y por defender la democracia.

Juan se encontraba adelante de la marcha y cuando dispararon los militares y policías gases lacrimógenos, la gente comenzó a caer al piso desmayada. En el intento de ayudar, Juan recibió un impacto de bala en las piernas y otro a la altura del hombro, que penetró hasta la columna, y falleció de forma instantánea.

Felipa afirma que la segunda bala que le llegó a su hermano fue disparado desde uno de los helicópteros que sobrevolaban muy bajo en el lugar y sobre la gente.

La muchacha con lágrimas en los ojos aseguró que no descansará hasta que los responsables sean castigados con todo el rigor de la ley, ya que su hermano era como el padre de ella y de sus siete hermanos menores, pues su padre los abandonó por alcoholismo.

linkedin