La médica boliviana Isabel Loza Candia trabaja en el Servicio de Urgencias Médicas (SUMMA 112) de Madrid, en España. (Foto: ABI)

ABI / Bolivia Digital

La médica boliviana Isabel Loza Candia trabaja en el Servicio de Urgencias Médicas (SUMMA 112) de Madrid, en España. En una entrevista con la Agencia Boliviana de Información reveló que cada día debe enfrentar una dura batalla contra el coronavirus. Está preocupada y asegura que la única forma de frenar la pandemia es permaneciendo en casa.

“La verdad es que todos estamos muy cansados porque es una batalla que se debe librar todos los días. A ello se suma que psicológica y moralmente estamos preocupados por nuestras familias y por nuestra propia salud”, afirmó Loza.

Por esta situación, la profesional señaló que el sistema de salud español ha colapsado, los nosocomios están llenos e incluso se habilitó un hospital de campaña con capacidad para 5.000 camas en Madrid.

“Pese a que tenemos uno de los mejores sistemas de salud del mundo, en España hemos llegado a un colapso”, indicó.

Los casos de coronavirus en ese país llegaron a 64.059 hasta hoy y 4.858 personas han fallecido, según el reporte de medios de esa nación sobre la base de fuentes oficiales.

De hecho, Loza aseveró que la situación es difícil debido a que muchas veces se atiende a pacientes con COVID-19 que se sabe que tienen una elevada probabilidad de fallecer.

«Entonces, anímicamente también necesitamos un respiro y que la gente nos suba el ánimo», dijo.

La doctora boliviana agregó que muchos miembros del personal sanitario se contagiaron, por lo que el resto debe cubrir esas vacancias.

Manifestó que algunos sanitarios que atienden a pacientes infectados decidieron no volver a sus casas para no contagiar a sus familiares, por lo que se habilitaron hoteles en la ciudad de Madrid para alojarse.

Asimismo, la galena mencionó que ante la emergencia sanitaria se cancelaron todos los permisos y las vacaciones del personal sanitario. También se suspendieron los cursos de formación para evitar la propagación del virus.

Para sobrellevar estas dificultades, contó que todas las noches los vecinos de diferentes zonas salen a sus balcones, terrazas o jardines para aplaudir al personal sanitario, policías, bomberos, así como a los empleados de los supermercados y las farmacias.

«Gente que tiene que seguir trabajando para que los servicios mínimos se cumplan», apuntó.

También detalló que los miembros de la Policía y Bomberos se turnan para ir cada día a un hospital distinto y hacen sonar sus sirenas para expresar su agradecimiento a todo el personal sanitario y darle ánimo.

Loza tiene 39 años y es una paceña que reside hace una década en Madrid. Estudió la carrera de Medicina en Bolivia y luego se trasladó a la ciudad de Segovia para hacer su especialización en Medicina Familiar y Comunitaria; cuenta con varios posgrados. Está casada con un ciudadano español y tiene una hija de tres años.

España es el cuarto país más afectado por el coronavirus con más de 64.059 casos positivos y 4.858 muertos, según los últimos datos. La Unión Europea ha cerrado sus fronteras hasta el 17 de abril y más de 85 países prohibieron la entrada de viajeros a países con una gran incidencia, como Italia y España.

La médica explicó que cada día se registran más infectados y por ello a los pacientes que tienen síntomas leves de la enfermedad se les pide que se queden en sus domicilios y solo se trasladen a los hospitales los que registran síntomas graves.

Afirmó que España tiene una población envejecida, por lo que las personas mayores de 75 años han sido las más afectadas por el coronavirus y, consecuentemente, la tasa de mortalidad en ese grupo es más alta.

Loza explicó que el deceso de los adultos mayores es más frecuente porque además del COVID-19 tienen otras enfermedades crónicas como diabetes o adolecen de una insuficiencia (renal, hepática, pulmonar o cardiaca).

Ante este panorama, la profesional aseguró que la única forma en que los ciudadanos pueden ayudar a contener la enfermedad es que se queden en casa, que eviten el contacto con otras personas porque el virus es muy contagioso y que acaten las medidas para cumplir la cuarentena total establecida por el Gobierno.

«Hace dos semanas no nos imaginábamos llegar a la actual situación y veíamos lo que sucedía con nuestros vecinos de Italia, pero no pensamos que en España se iba a desbordar la situación», expresó Loza.