El Viceministro de Defensa Social detalló los nexos de la sospechosa. (Foto: Ministerio de Comunicación)

Roberto Medina / Bolivia Digital

La fuerza antidrogas identificó a la persona que lideró la emboscada que efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) sufrieron el jueves en la región de Entre Ríos, en el trópico de Cochabamba. Se trata de Liliana Vargas, una mujer que ya estaba en la mira de las autoridades.

“Ella tiene antecedentes de narcotráfico como sus padres y sus tíos, quienes fueron cómplices del narcotráfico. Entonces, no es la primera vez porque ya incursionaron en estos ilícitos hace años y al parecer es parte de una organización familiar que va pasando de generación en generación”, detalló el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Jaime Zamora.

Esta información es parte de las investigaciones, puesto que la primera fase de las pesquisas muestra, primero, que Vargas tiene ligazón con el narcotráfico y, segundo, que fue quien salió y ordenó que se coloquen promontorios de tierra y se contrate gente para que los uniformados sean agredidos y no puedan salir del lugar.

Un reporte del Ministerio de Gobierno señala que durante el operativo Golpe, los efectivos de Umopar sorprendieron a cinco personas cerca de una casa de madera, quienes, tras percatarse de la presencia policial, se dieron a la fuga internándose en el monte.

Los uniformados ingresaron a la casa y encontraron una olla con cocaína.

En ese momento comenzó la emboscada porque aparecieron personas que amenazaron y amedrentaron a los policías antinarcóticos, hicieron estallar petardos y se aglomeraron. Trataron de agredirlos y arrebatarles la droga una vez que los intimidaron con machetes.

“Destruyeron el puente de madera para imposibilitar la salida de las patrullas y utilizaron un arma de fuego”, remarcó la autoridad.

Luego de cuatro horas los uniformados fueron rescatados por sus camaradas.

“El nivel de ligazón entre lo político y lo ilícito es que, como lo dijo el Ministro de Gobierno, los cocaleros y la gente del Chapare son presos del narcotráfico; hay muchos que tienen que sobrevivir (…). Hay extranjeros y además la dependencia de los dirigentes que son del Movimiento al Socialismo (MAS”, indicó Zamora.