Un aeropuerto en Frankfurt, Alemania, prácticamente desierto ante la suspensión de vuelos que provocaron los cierres de fronteras en varios países para prevenir contagios de COVID-19 importados. (Foto: DW)

De acuerdo con esa instancia internacional, aproximadamente 1.300 millones de empleados perderían su trabajo por la crisis.

EFE / Bolivia Digital

Más de 436 millones de empresas en el mundo afrontan un grave riesgo de cerrar sus negocios debido a la crisis generada por el COVID-19, advirtió este miércoles la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Según el tercer informe sobre los efectos de la pandemia en el mercado laboral, la OIT calcula que unas 232 millones de empresas de comercio mayorista y minorista, 111 millones del sector turístico, 51 millones de la rama hostelera y 42 millones de compañías que se dedican a otras actividades, como por ejemplo la inmobiliaria, están en serio peligro.

“Millones de empresas en el mundo están al borde del colapso, carecen de ahorros y de acceso al crédito. Éstos son los verdaderos rostros del mundo del trabajo, y si no se les ayuda ahora sencillamente perecerán”, advirtió en un comunicado el director general de dicha instancia, Guy Ryder.

El organismo con sede en Ginebra, Suiza, insta a que las medidas que se tomen en los distintos países para reactivar la economía se basen en un alto nivel de creación de empleo y estén respaldadas “por políticas e instituciones laborales más fuertes, y sistemas de protección social más amplios y dotados de más recursos”.

Por otro lado, aconseja una mayor coordinación internacional de los paquetes de medidas de estímulo y las iniciativas para aliviar la duda con el fin de que “la recuperación sea efectiva y sostenible”.

En su informe, la OIT prevé que en el segundo semestre de este año se pierdan un 10,5% de las horas de trabajo en el planeta, equivalentes a 305 millones de empleos a tiempo completo (a principios de este mes la previsión había sido de 195 millones), debido a los confinamientos y otras medidas para frenar el contagio del coronavirus.

Por regiones, la organización estima que América será la más perjudicada, con una pérdida del 12,4% de las horas de trabajo, seguida de Europa con un 11,8%, mientras que en el resto del mundo alrededor del 9%.

La crisis ha tenido un especial impacto negativo en la economía informal, de la que viven más de la mitad de los trabajadores del mundo (2.000 de los 3.300 millones globales), por lo que la OIT calcula que 1.300 millones de trabajadores “corren peligro inminente de ver desaparecer sus fuentes de sustento”, advierte el organismo.

En el primer mes de medidas de aislamiento social contra la pandemia, la OIT calcula que estos trabajadores informales (no sujetos a contratos) perdieron un 60% de sus ingresos en el mundo, porcentaje que aún fue mayor en África y América (81%), y en Europa y Asia Central (70%).