El albergue cuenta con equipamiento para recibir a las familias en situación de calle. Foto Unicef.

Una alianza de la Gobernación y Alcaldía de Cochabamba, la fundación Munasim Kullakita y Unicef evita que familias que estaban en tránsito por la Llajta queden en situación de calle debido a la cuarentena y emergencia sanitaria por la pandemia del COVID-19


Con el apoyo de Unicef y su socio la Fundación Munasim Kullakita, el Gobierno Autónomo Departamental de Cochabamba y el Gobierno Autónomo Municipal de esa capital de departamento ya funciona en esa ciudad un segundo refugio para acoger a familias en situación de mayor vulnerabilidad, que no cuentan con una residencia para cumplir la cuarentena por la pandemia del COVID-19 y que se encuentran en riesgo de situación de calle.

El albergue lo gestionó la Alcaldía cochabambina por medio de la Secretaría de Desarrollo Humano e Igualdad de Oportunidades y la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, en coordinación institucional con la Gobernación, el Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) y el Servicio de Departamental de Deporte (Sedede). Los ambientes del hospedaje, denominado Padre Calixto, fueron habilitados con 18 camas en ambientes donde funciona usualmente el servicio de la Escuela municipal de La Familia, en la avenida Rubén Darío, al norte de la avenida Papa Paulo.

El apoyo de Unicef, a través de su socio Munasim Kullakita, consiste en alimentos secos, material de higiene y limpieza, medicamentos, material lúdico y otros insumos para el cuidado de niños pequeños, como pañales y leche. También enseres para la habitabilidad, como colchones, almohadas y juegos de sábanas. Los alimentos y material de limpieza se estiman para cubrir un mes. Asimismo, Unicef realizará asistencia técnica para facilitar la atención de las familias, en especial a las niñas y niños que se alberguen en este espacio transitorio.

La Gobernación, por medio del consultorio médico del Sedede, dispuso de personal de salud para que evalúe cotidianamente y haga seguimiento de la salud de quienes se alberguen durante el tiempo que dure la cuarentena. La Alcaldía se encarga de la atención de las familias.

“Unicef está acá para apoyar (…) con prioridad a los gobiernos departamentales y municipales, para que Niñas, Niños, Adolescentes (NNA) y sus familias tengan estas oportunidades, sobre todo aquellos en mayor vulnerabilidad, que no tienen dónde pasar la cuarentena, ya que es un riesgo estar en la calle en este momento; así como también es un riesgo para el resto de la sociedad que haya personas que no tengan dónde pasar la cuarentena por la emergencia sanitaria. En ese sentido, apoyamos al municipio y aplaudimos la iniciativa”, explicó Paola Vásquez, oficial de Protección de NNA de la oficina de Unicef en Cochabamba.

Marcia Rojas, coordinadora de Munasim Kullakita en Cochabamba, complementó: “Como socios siempre estamos listos para poner el hombro para que instituciones públicas puedan dar cobijo en situaciones de emergencia”.

La secretaria de Desarrollo Humano del municipio valluno, Gabriela Encinas, explicó que el albergue no se reduce solo al cobijo sino a dar una atención integral a los niños para que ellos y sus familias cumplan la cuarentena con el seguimiento y valoración permanente de los equipos de los Servicios Legales Municipales (SLIM) de la Defensoría de la Niñez, lo que incluye controles de salud.

“Que la crisis saque lo mejor de nosotros, que es la solidaridad, el apoyo, la tolerancia, el respeto. Ayudémonos si sabemos que en nuestro barrio hay una familia necesitada, acerquémonos, invitemos alimentos, demos nuestra solidaridad, porque unidos es la mejor manera de superar esta crisis”, exhortó Leyes a la conclusión de la inauguración del refugio.

Este es el segundo refugio que se abre luego del Sumaj Punchay, en la laguna Alalay.