Imagen referencial de un respirador.

Erika Ibargüen A. / Bolivia Digital

La Fundación Alalay, en La Paz, inició la campaña de solidaridad ‘Unidos por un respiro’ en beneficio de los médicos que trabajan en hospitales y atienden a pacientes con COVID-19.

La acción empezó con una base de donación económica de $us 111.000 por parte de diferentes empresas privadas del país.

Claudia Gonzales, directora de Alalay, institución que atiende a niños, niñas y familias en situación de alto riesgo, en entrevista con la Red Uno informó que la importante base económica fue proporcionada por la Fundación del Banco Mercantil Santa Cruz, Sudamericana, Axs, Rotary Club Bolivia y la fundación que ella dirige.

“Los fondos están destinados a la compra de equipamiento médico necesario para ayudar a equipar algunos centros de salud con respiradores, monitores e insumos de bioseguridad, dependiendo de las necesidades de los lugares donde podamos llegar”, dijo.

Sin embargo y pese a contar con una cuota inicial importante para la compra urgente de este equipamiento, Gonzales invitó a más gente a unirse a esta causa y así llegar a más poblaciones que realmente necesitan de esos elementos.

“Les invito a ingresar a la página de Alalay o del Banco Mercantil Santa Cruz, donde obtendrán más información para colaborar. Queremos alcanzar a contar con la mayor cantidad de fondos posibles porque las necesidades son bastantes en todo el país”, anunció.

Gonzales manifestó que con la base de los $us 111.000 se iniciará la compra de equipos e insumos.

“Esto le puede pasar a cualquiera con esta enfermedad, entonces apoyando a la campaña, apoyas también a tu familia”, reflexionó.

Recordemos que a principios de abril, cuando ya la pandemia del coronavirus estaba en Bolivia, el esposo de Claudia Gonzales murió a causa de este mal por falta de un respirador.

“Evitemos que esto vuelva a pasar”, manifestó la directora de Alalay.

La muerte del empresario Richard Sandoval por coronavirus puso al descubierto las carencias del sistema de salud para tratar a los pacientes.

Gonzales compartió con los medios en ese entonces las dificultades, preocupaciones y arbitrariedades que sufrió la familia al tratar de salvar la vida de su ser querido, cuando no había un respirador disponible y las puertas de los centros médicos se cerraban para atenderlo.

En entrevista con Erbol, Gonzales contó desde el día en que su esposo comenzó a sentir molestias tras un viaje a Nueva York hasta el momento en que presenció su entierro a través de la pantalla de una computadora, imposibilitada de estar en persona.

“Realmente ha sido muy triste y desgarrador lo que hemos vivido”, lamentó.

Richard Sandoval era el gerente general de AXS, casado y padre de dos hijos. Según su esposa, el empresario aportó al país pagando sus impuestos y a través de la fundación Alalay ayudó a salvar las vidas de niñas, niños y adolescentes.