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EFE  – Edición impresa

Uruguay vivió una de las jornadas electorales más reñidas de su historia, en las que todavía no se sabe quién será el que lleve las riendas de ese país durante los próximos cinco años: Luis Lacalle Pou (del PN) o Daniel Martínez (del FA izquierda).

En una elección en la que se preveía un claro favoritismo para el líder de la oposición, Lacalle Pou —debido a la ‘coalición multicolor’ que formó con representantes de la gran mayoría de los partidos que obtuvieron representación parlamentaria en la primera vuelta—, todo cambió en las últimas horas.

Los rostros de alegría que dominaron los primeros momentos en la sede del candidato del PN se transformaron en preocupación al notar que la diferencia no iba a ser la esperada y que el duelo no estaba definido.

En tanto, en el FA pasó todo lo contrario y lo que se esperaba que fuera una especie de velorio se transformó en un gran jolgorio acompañado de música, cantos y gritos de los miles de fieles frenteamplistas.

Un día después de las elecciones, el resultado continúa incierto y la Corte Electoral no pudo decir cuál de los dos candidatos es el próximo presidente de los uruguayos debido a que la diferencia entre ambos (28.666 votos) es menor a los votos observados (35.229 votos).

Los sufragios observados son los de aquellas personas que votan en diferente lugar a su circuito original por algún motivo justificado.

Lo que quedó claro con el 100% escrutado es que el país quedó polarizado entre la izquierda y la derecha y la duda es si esto podría transformarse en una grieta o llegar a ser un complemento entre ambas posiciones ideológicas.

Este resultado fue una sorpresa para todos los analistas y las encuestadoras, ya que “no estaba en los planes de nadie”, según explicó a EFE el politólogo uruguayo Antonio Cardarello.

El experto señaló que algunas de las explicaciones pueden ser la “mayor sensibilidad” mostrada por Martínez en las últimas semanas con respecto a algunos temas, como la seguridad y la cantidad de propuestas del candidato “dirigidas a nichos específicos”.

Asimismo, el docente en Ciencia Política de la Universidad de la República (Udelar) destacó que el FA apuntó en este período de tiempo a captar las alas progresistas del PN y del Partido Colorado (PC, centroderecha) que “no podían votar” a un candidato como Lacalle.

“Sobre todo en una coalición donde estaba la derecha más autoritaria, asociando la figura de Guido Manini Ríos no solo con las Fuerzas Armadas, sino en algunas expresiones, como la que se dio el fin de semana previo a la elección, que tenía reminiscencias de la dictadura”, dijo en relación con un video del excandidato por Cabildo Abierto (CA, derecha) y excomandante del Ejército en el que llamó a los militares a votar contra el FA.

Además, consideró importante “la debilidad de la coalición” —integrada por el PN, el PC, el CA, el Partido Independiente y el Partido de la Gente—, que mostró muchas diferencias en ciertos temas.