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Víctor Hugo Chambi O. – Edición impresa

Llegaron a La Paz con la convicción de recuperar la democracia y la libertad. Entre los centenares de jóvenes patriotas de Chuquisaca estaba Juan Carlos Sandoval, quien habló con el periódico Bolivia sobre esas jornadas de resistencia de octubre y noviembre.

¿Cómo surge la iniciativa de luchar por recuperar la democracia?

Mire, desde la vulneración de la voluntad popular del pueblo boliviano, el 21 febrero de 2016, surge la organización de jóvenes patriotas para defender y hacer respetar el referendo y la Constitución Política del Estado, ante eso estuvimos varios años luchando contra esa tiranía del gobierno opresor masista.

Hubo varios mítines, protestas, marchas y huelgas de hambre que no hicieron que el Gobierno reaccione, que le importara la voz del pueblo boliviano; entonces, cuando en un momento determinado vulneró la voluntad popular del pueblo por segunda vez —que fue el 20 octubre—, ahí toda la población nuevamente reaccionó, pero con una contundencia para que el gobierno no vulnere las normas a su gusto.

Se trataba de un gobierno que estaba ejerciendo una dictadura más consolidada, por esa razón, como chuquisaqueños, nos levantamos en pie de lucha, pero sabíamos que donde teníamos que presionar era en la sede de gobierno porque aquí estaba Evo Morales. De esa manera, una delegación de la juventud cívica chuquisaqueñista, de los jóvenes patriotas, nos dirigimos hasta acá, hasta la sede de gobierno, pasando entre los bloqueos.

¿Cómo fue ese viaje de Sucre a La Paz?

La verdad que fue toda una travesía porque tuvimos que bordear varios puntos de bloqueo y en algunos puntos también la gente nos decía: “Nos están obligando a bloquear porque nos van a quitar nuestras tierras o no van a llegar proyectos”, de esa manera algunas poblaciones y algunos puntos de bloqueo nos dejaban pasar.

Ahí nos dimos cuenta que el Movimiento al Socialismo no es como dice, no tienen el control de todo el sector campesino ni del sector del área rural, eso es mentira, porque nos daban paso como si nada, solamente nos decían que estaban siendo obligados, de esa manera llegamos hasta la sede de gobierno.

Una vez en La Paz, ¿cómo se organizaron?

Fuimos alojados en el coliseo de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), agradecemos por ello al rector Waldo Albarracín, desde ahí toda la convicción y el patriotismo que surgió a escala nacional hizo que varios grupos y organizaciones juveniles vengan a la sede de gobierno, nos juntamos y ahí nació la Alianza Nacional Lucha por Bolivia.

Desde esa organización, empezamos a luchar por nuestros derechos democráticos, exigiendo el respeto a la Constitución. Una persona nos donó unos casquitos amarillos para defendernos y con eso nos fuimos a los enfrentamientos con grupos de choque de los masistas. Ellos eran 70 personas y nosotros 10, solo fuimos y les hicimos correr, ahí se vio el cariño de la población paceña, que filmó desde los edificios y nos llamó los casquitos amarillos.

¿La lucha concluyó?

No. Nuestra lucha es hasta que exista realmente un gobierno constitucional y democráticamente elegido por un período constitucional, mientras tanto creemos que nuestra democracia está en juego por esa ley de amnistía que el MAS pretende implementar con sus dos tercios, es algo ridículo que no tiene otra intención que vulnerar nuestra Constitución, por esa razón nosotros vamos a seguir en pie de lucha junto con los representantes a escala nacional que estamos aquí, vamos a seguir, no vamos a descansar y quiero decirles que una Bolivia unida jamás será vencida.