El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, conversa con periodistas. Foto: abc.com.py

Cuarentena inteligente, esa es la denominación de la medida que varios países en el mundo adoptan o comenzarán a hacerlo para flexibilizar las restricciones rígidas que implementaron a sus ciudadanos para evitar la propagación de la pandemia del coronavirus.

En Sudamérica, específicamente en Paraguay igual se asumirá esta medida. En la actualidad el país se encuentra en cuarentena estricta obligatoria desde el 10 de marzo y las restricciones comenzarán a suavizarse desde este lunes. El presidente Mario Abdo Benítez anunció que será un retorno gradual a las actividades laborales y sociales, aunque con medidas de prevención como el distanciamiento e higiene.

Volverán a funcionar las fábricas, talleres, repartidores, servicios de cobranza, como también las peluquerías, masajistas, abogados y contadores, quienes deberán acudir a los domicilios de sus clientes.

En otro continente, en Europa, uno de los países que ya adopta el confinamiento ‘inteligente’ es Holanda, que tiene como regla principal el distanciamiento social de 1,5 metros. Se apela a la responsabilidad de los ciudadanos para que permanezcan el mayor tiempo en sus casas y a salir lo menos posible a las calles u otros lugares públicos. También se aconseja a teletrabajar desde sus domicilios.

Intercambian criterios para el desconfinamiento gradual

Austria organiza un grupo de países pequeños e “inteligentes” para intercambiar criterios y experiencias para combatir la enfermedad, pero volviendo a retomar las actividades económicas.

Hace unos días se realizó la primera videoconferencia entre los líderes del grupo, integrado por Australia, Nueva Zelanda, Israel, Dinamarca, República Checa y Grecia. Singapur también forma parte de la coalición, pero su primer ministro no pudo participar en la conferencia debido a dificultades técnicas.

“Como nosotros, reaccionaron rápida e intensamente y por lo tanto han superado la crisis mejor que otros”, manifestó El canciller austriaco, Sebastian Kurz, en relación a sus socios. “Su geografía es muy diferente, pero son países pequeños e inteligentes”, agregó.

El eje de la conversación estuvo puesto en qué es lo que se debe hacer de ahora en adelante. Se trata de definir “la mejor manera en que los países pueden volver a empezar, estimular la economía y mantener el virus bajo control al mismo tiempo”, comentó Kurz.