Imagen referencial de ciudadanos venezolanos que caminan por una calle. (Foto: AS)

Veiska Soto Morales / Bolivia Digital

Humberto Sáenz, un boliviano que radica en Venezuela hace más de 40 años, relata al periódico Bolivia su experiencia y la experiencia que vive ese país en tiempos de la pandemia mundial del COVID-19.

Venezuela entró en cuarentena el 17 de marzo tras registrar 33 infectados por coronavirus. Es el segundo país con menos casos (329) en Sudamérica.

Las medidas dispararon las colas en supermercados, farmacias y estaciones de gasolina en un país que sufre desde hace años las ininterrumpidas fallas en el suministro de insumos básicos, bajo una recesión e hiperinflación.

¿La gente cumple la cuarentena al 100% en Venezuela?

El factor económico juega un papel muy fuerte, hay gente que vive del día a día, eso quiere decir que uno sale, trabaja y come.

Esa gente sale, protegida con mascarilla y guantes, tampoco se aglomera en las áreas donde hay dominio de la autoridad.

Pero en sectores más humildes tampoco hay mucho que llevar, la gente por naturaleza, por buscar su sustento, debe salir, toma conciencia y se protege.

Ahora, los sectores de clase media y alta se encierran, y ni siquiera dejan que las personas del servicio doméstico vayan a trabajar para ellos.

La modalidad de trabajo es por día, es decir una muchacha de servicio doméstico va y ahí mismo le pagan, no hay liquidación, no hay antigüedad, no hay vacación, no hay nada.

Esa es la gente que más sufre ahora, porque la gente pudiente que absorbe ese servicio no lo acepta por el temor de que le lleven el virus.

Por lo demás la gente no sale, yo por lo menos hago mi caminata diaria de una hora, de seis a siete de la mañana y ando protegido, después regreso a mi casa y hago mi actividad, algunos negocios que tengo y eso es todo.

La gente que sale por obligación debe salir siempre protegida, el metro —que es el transporte público— no hay, y si no hay metro, nadie se puede desplazar; tampoco te dejan salir del área donde vives.

Pero, como digo, el factor económico es terrible. Aquí un obrero tiene un sueldo mínimo de dos dólares, ¿con dos dólares quién vive? Es una locura, dos dólares significa un kilo de bistec, lo que en Bolivia es un kilo de pulpa.

¿Una ventaja del socialismo es que la gente acate la cuarentena?

No es por forzamiento. La gente de clase media y media alta no es porque sea socialista, sino porque está más informada que el obrero, entonces se protege.

Yo por lo menos no, soy sincero, de muchacho fui de izquierda, pero cuando uno ve la realidad, te valoras porque te has sacrificado, has trabajado; entonces te dicen que eres igual al otro; no, yo me niego a ser igual al otro.

Mi hijo no puede ser igual a nadie, él se gradúa en septiembre de doctor en Massachusetts, donde dicta clases. Mi hijo no puede ser como cualquier venezolano, él es un caraqueño, pertenece a otra élite, así lo reconozco. Sí, soy egoísta porque nosotros nos sacrificamos, porque él estudió, vale decir, se quemó las pestañas.

Socialista no puedo ser, nadie es igual a mí y yo no soy igual a otro; por x o z razones los seres humanos ante Dios somos iguales, pero ante la sociedad y la justicia no. Me niego a ser igual.

En mi familia nos convertimos en gitanos, mi hijo está en Estados Unidos, mi hija en España, yo en Caracas y mañana espero estar en Bolivia también, tomando un api con llaucha.

¿Hay una comunidad boliviana allá?

Había, pero por este problema del socialismo, la gente ha empezado a espantarse, vendieron sus propiedades y salieron de Venezuela, quedan muy pocos.

¿A qué atribuye que en Venezuela haya solo 329 casos hasta hoy?

En Venezuela antes de que aparezca cualquier virus la gente empezó a salir, escapando de esto, no es cuento, salieron caminando, yéndose. Llegaron hasta Bolivia, a La Paz, cosa que en mis tiempos, era como un lunar ver a un venezolano, porque antes se iban al norte o Europa porque había dinero acá.

Las vacaciones eran al Caribe, Europa, porque la influencia europea es muy grande aquí, portugueses, españoles, italianos.

¿Pero en qué radica ese bajo número de contagiados y gente que murió?

Resulta que aquí hace más de dos años las líneas aéreas se empezaron a ir, ya no trabajaban, era muy extraño que en el aeropuerto haya, por decir, 100 vuelos: 50 saliendo, 50 llegando, era muy raro.

Ahora mismo hay 20 vuelos que entran y salen; aquí no hay Iberia, Braning, Lufthansa, no hay Tap, no hay nada aquí, ninguna línea extranjera llega desde antes del virus.

Aquí, si acaso el tráfico es de 3.000 a 4.000 personas, es demasiado. ¿Qué te indica esto?, que muy poca gente llegaba, muy poca gente salía por día.

Atribuyo también al factor chino, que está muy involucrado en el Gobierno venezolano. China, Turquía y Rusia alertaron, y así se trancó la puerta.

Uno de los primeros países en Latinoamérica fue Venezuela, que dijo: aquí nadie entra, ni nadie sale. Entonces, ese es el factor, fue la gente extranjera la que trajo, naturales que aquí hayan incubado no hay.

El factor sobre todo económico; aquí no había vuelos desde antes que se mencione el virus; de Venezuela ya no se salía directamente a Estados Unidos, para ir allá la gente tiene que ir a Colombia, a Dominicana y de ahí a Estados Unidos.

Cualquier vuelo internacional va a Colombia, a Bogotá y de Bogotá se conecta; había dos líneas, Estelar y Laser, que salían directamente a Madrid. Por esa línea salió mi hija Mariel y después se fue su mamá, (…) por la situación económica que se pintaba, no porque nos faltara algo; ella se desesperaba mucho y se fue.

Eso sucedió acá y por eso no hay tanto contagiado, no porque el socialismo es bueno, no, sino que espantó a todos, nadie sale, nadie entra, decían.

El que salía, salía porque podía. Por ejemplo, antes de que venga este virus, pasaportes ya no había; entonces, qué podemos hacer, se instauró una mafia; el que quería salir tenía que pagar, porque si querían, se lo conseguían, si no, no. Era grave. Hasta ahora mismo.

Pero es la única forma en que se pudo parar este virus.

No es porque el socialismo es bueno, no, ¡por favor! Sino, porque hace tiempo nosotros estamos en cuarentena.

¿Las fronteras aéreas se cierran en enero o antes?

Económicamente ya estaba cerrada, vale decir que si tú ganas dos, tres o cinco dólares al mes, ¿cómo puedes viajar de vacaciones?; si ganas 100 dólares no puedes, porque un pasaje cuesta 900 dólares.

El único país en el mundo donde el dólar se devalúa es Venezuela. En estos días, un dólar valía 210 mil bolívares, ¿cuánto es el sueldo de un obrero? 250 mil, el sueldo básico, vale decir que ganaba un dólar y pico al mes. ¿Y cuánto vale un kilo de carne? 1.000.000 (un millón).
Tienes que trabajar cuatro meses para comprarte un kilo de carne, ese fue el problema; entonces, nadie tenía ni para sacar un pasaporte ni para apostillar un documento, para todo hay que pagar aquí. Es la forma en que se trancó este país, nadie salía y nadie entraba.

Otra cosa: en Venezuela no se puede comprar un pasaje porque no hay agencias de viaje, no hay líneas aéreas, y no de ahora, sino de hace casi dos años. Entonces, si no tienes una persona que afuera te compre el pasaje, no puedes salir del país. Esa es otra forma de cuarentena.

El que tiene poder podía salir y el que no, vive aquí; por eso la gente salió caminando de aquí, con pasaporte, sin pasaporte, con carnet, caminando por la trocha, como quien dice, llegaron hasta Bolivia pasando hambre.

Ahora están volviendo también; el Gobierno, que no respeta la inteligencia, dice: vamos a recibir a los compatriotas que vienen y los vamos a poner en cuarentena, les hacemos su prueba y después los llevamos a su casa, bienvenidos a la patria.

Es como una comedia hollywoodense y no es cuento, es así, es una realidad.

Aquí, con Viasa viajabas directamente a Bolivia, con dos pasajeros, tres pasajeros viajabas. Porque como estaba Evo Morales, a ellos no les interesaba.

¿Qué pasa con el petróleo?

Aquí ya no hay gasolina, el país petrolero que tiene las reservas más grandes del mundo no tiene gasolina. Es una cosa de locos, es como una película hollywoodense.

Este Gobierno está instalado con muy buen cimiento, porque aquí dominan los cubanos y el Gobierno chino y los rusos ya están instalados. Entonces, son dos potencias China y Rusia; y si no me equivoco, China ya es la primera potencia del mundo, y tiene un piso sólido aquí en Venezuela.

¿No fue el primer país donde llegaron las primeras pruebas para verificar si la gente estaba enferma? Aquí se armó un parapeto de esos y llegaron los aviones chinos al día siguiente y se instalaron carpas y locales; unos chinos con sus monos blancos para eliminar los indicios del virus COVID-19.

¿Cuál es el papel de Guaidó en la oposición al régimen de Maduro?

Ahora la oposición es peor que Maduro, porque toda la ayuda humanitaria que llegó de afuera para los venezolanos se distribuyó entre ellos. No proporcionan nada, ¿qué ayuda dieron a gente que salió afuera?, ninguna. Ese dinero se lo distribuyeron entre ellos y se siguen distribuyendo; ¿en qué piensan ellos?, piensan en sus bolsillos.

Viendo ese ejemplo, Maduro tampoco es bueno, y la gente anda decepcionada y no se ve una lucecita al final del túnel, todo es oscuridad.

¿Qué queda entonces, cuál es su expectativa?

Yo, personalmente, como Humberto Sáenz, boliviano de nacimiento, venezolano de naturalización, lo que pienso es salir del país, pero no irme del todo, sino salir, explorar un poco allá en el norte con mi hijo, también voy a ir a España y siempre alquilar un apartamento para mis hijos, para que vengan y se vuelvan a ir.

Lo que me enamora de Venezuela y sobre todo de Caracas es su clima, yo vivo feliz acá y mi esposa también añora el clima.

Pero bueno, esa es una expectativa; yo salgo de acá, pero me devuelvo; a mí me gusta mucho este país, mis hijos nacieron aquí, es el lugar donde vivo.