Los militares se sumaron a los policías para arremeter contra los ciudadanos que rechazaban el golpe de Estado. (Foto: Sputnik Mundo)

• Redacción Central /

El comandante de la Policía, general Vladimir Calderón (en 2019), fue uno de los protagonistas del golpe de Estado de ese año. Le pidió al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas (FFAA) que salgan las tropas a contener a los movilizados que rechazaban la renuncia de Evo Morales, y le solicitó a la senadora Jeanine Añez que ordene a Kaliman autorizar la salida de los uniformados.

Calderón ya había mostrado interés en el golpe de Estado cuando permitió que los policías se amotinen (8 de noviembre) y se sumen a los civiles en las calles, cuando ordenó la protección policial para Añez (11 de noviembre) luego de su llegada a La Paz para asistir a la reunión con los cívicos en el hotel Casa Grande y su posterior traslado a la Asamblea Legislativa, donde se autoproclamó presidenta del Senado y luego del país.

La resolución de acusación del Ministerio Público contra la exmandataria de facto y siete exjefes militares y un exjefe policial, en su página 7 establece que la primera carta Calderón la envió a Kaliman pidiéndole que intervenga en la contención de las manifestaciones producidas a consecuencia de la renuncia del expresidente Evo Morales.

La segunda misiva fue a la senadora Añez pidiéndole que ordene, cual si fuera presidenta de Bolivia, a Kaliman intervenga en esas manifestaciones porque la Policía había sido rebasada.

“Evidenciándose que existía coordinación entre ambas fuerzas (policial y militar)”, señala parte del texto de la Fiscalía.

A las 20.10 del 11 de noviembre, Kaliman autorizó la salida de las tropas con todo su equipamiento aunque no había un decreto supremo firmado por el capitán general de las Fuerzas Armadas.

El comandante de la Policía, general Vladimir Calderón (en 2019).

Los militares se sumaron a los policías para reprimir a la gente que rechazaba los aprestos del golpe de Estado.

Añez se autoproclamó presidenta el 12 de noviembre y fueron los militares quienes le pusieron la banda presidencial en el Palacio Quemado, una acción inconstitucional.

“Se advierte en consecuencia  proceder doloso y la constante  participación y colaboración de la Policía y Fuerzas Armadas, ya que sin ellas Jeanine Añez, exsenadora, no hubiese podido transitar desde el aeropuerto de El Alto hasta la plaza Murillo, donde se encuentra la Asamblea Legislativa. Posterior a ello, Jeanine Añez coadyuvada por tales entidades  pudo controlar y restringir el acceso de sus colegas parlamentarios a los hemiciclos, considerando que la misma exsenadora se atribuyó el grado de capitana general ordenando que no se permita el ingreso  a la Asamblea o plaza Murillo de los parlamentarios del oficialismo”, refiere la acusación del Ministerio Público.

La advertencia de Añez a Kaliman

El 11 de noviembre de 2019, Añez ya se sentía presidenta de Bolivia y empezó a dar órdenes a la Policía y Fuerzas Armadas para que apoyen el golpe de Estado.

Mediante un video le dijo a Kaliman: “Lo convocamos, lo exhortamos coordinar con la Policía. No queremos muertos en este país, si hay una persona que cae después de esta solicitud escrita que ha recibido del comandante de la Policía, es de su entera responsabilidad, porque usted desde esta mañana se está negando a coordinar con la Policía nacional que desde la mañana está diciéndole de que sus funcionarios, su personal en la calle están siendo rebasados por las hordas delincuenciales que están en las calles destruyendo toda La Paz”.