Por: Gabriel Campero /

Uno de los factores que impide el crecimiento dentro de nuestro modelo económico es la mediocridad de pseudoanalistas que desde hace muchos años andan “asustando” a la población con frases que ya hasta son burdas, por la repetitividad que las han realizado durante todos los años que el MAS-IPSP ha estado a la cabeza del Gobierno central.

Me refiero a los cuentos (porque ya no son más que otra cosa)  de que las inversiones extranjeras se van a ir, que no se está manejando bien la economía, que nadie va a invertir en Bolivia, esto lo vivimos cuando se planteaba la idea de la nacionalización de los hidrocarburos y que como logramos confirmar la misma fue un éxito en su implementación, ya que gracias a ello se obtuvieron grandes  recursos económicos que se re invirtieron y repartieron a la población mayoritaria en el territorio nacional, garantizando así infraestructura tanto vial, hospitalaria, bonos, además de masificar los servicios básicos y de telecomunicaciones para todo el pueblo boliviano, sin mencionar la gran cantidad de dinero que recibieron las universidades y gobiernos subnacionales gracias a esta nacionalización.

Hoy con el litio surgen nuevamente esas voces, que yo las llamo “mediocres”, voces que no desean ver cómo su país puede ser independiente, soberano y continúan con ese cuento de que el inversionista extranjero se va a ir o que ni siquiera va a querer llegar a territorio nacional, algo completamente falso y extremista, que lo único que busca es generar zozobra en la población y caos interno para evitar inversión y continuar estancados, esperando cambio de gobierno para volver a esa época neoliberal que pedía a gritos ayuda del ‘Tío Sam’ para venderle materia prima a precio regalado sin nada a cambio, sin transferencia tecnológica y  sin Know-How.

El Estado Plurinacional del Bolivia cuenta con casi el 50 % de las reservas certificadas de litio del mundo, no por nada fue una ambición de grandes multinacionales como Tesla a la cabeza de Elon Musk de promover golpes de Estado con el argumento de garantizar este recurso estratégico para la fabricación de autos eléctricos y un pseudoambientalismo. Hoy tenemos la oportunidad histórica de llevar adelante un proceso de industrialización bajo parámetros transparentes y soberanos, en el cual se han puesto en campaña empresas de diversos lados del mundo, como ser de China, Estados Unidos y Rusia para ser acreedores de la Extracción Directa de Litio.

Poco tiempo atrás se llevó adelante el Foro Virtual de PERSPECTIVAS DEL LITIO DESDE AMÉRICA LATINA, en el cual se acordó llevar adelante un foro internacional en el que se evaluará todo lo referente al metal más liviano del planeta, este espacio que aún no tiene lugar de realización será un espacio icónico para que países que tienen litio puedan definir de manera conjunta los precios y mecanismos de comercio, que sean de beneficio para sus regiones y promuevan el crecimiento armónico y proporcional acorde con las grandes potencias que serán los más interesados en comprarlo,  ya sea de forma industrializada o como materia prima, pero bajo parámetros soberanos e independientes, a diferencia de periodos neoliberales. (Gabriel Campero en ingeniero industrial)